Opinión

RESPUESTA A EUFRASIO

Juan Fernando Uribe Duque/Opinión/el Pregonero del Darién

El gobierno que termina, como decía el «Patrón» Escobar, fue un «puntazo en las güevas» al establecimiento del cual ya se empiezan a recuperar. Equivocado o no, ingenuo y romántico  -pero nunca pusilánime- y sí valiente y corajudo, este Aureliano del siglo XXI  le dio al país otra conciencia e intentó un viraje que muchos copilotos completarán, porque si bien las oligarquías narcoparamilitares aliadas con la vieja plutocracia terrateniente bogotana retomarán el poder, los trabajadores, las amas de casa, las mujeres cabeza de familia, los pequeños y medianos empresarios, el ejército, la policía, los negros, los indígenas, los campesinos, los estudiantes y todos aquellos que no tienen para el pasaje, NUNCA olvidarán que hubo un presidente que por primera vez pensó en ellos y que tuvo el coraje en Nueva York de gritarle a los gringos en compañía de un ídolo del rock, que desobedecieran a ese megalómano pederasta que quiere arruinar el poquito de mundo amable que nos queda, y que si bien la espada de Simón Bolívar pueda ser una copia, ese corazón seguirá latiendo para que las comunidades condenadas a cien putos años de soledad, tengan por fin una esperanza sobre la tierra.

Wilmar Jaramillo Velásquez

Comunicador Social Periodista. Con más de treinta años de experiencia en medios de comunicación, 25 de ellos en la región de Urabá. Egresado de la Universidad Jorge Tadeo Lozano

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