Ser emprendedor y jefe hoy día se ha convertido en una tiranía inversa
Los que somos jefes o dueños de empresas nos corresponde hacer de cuidadores y, estoy de acuerdo en crear espacios seguros, confortables y con toda la seguridad que corresponda.

Foto de portada/Seguridad en el trabajo/Pixabay
Marinela Gómez Morales / Opinión/El Pregonero del Darién
¿Por qué la saña contra las empresas y emprendedores en cuanto al cuidado de sus empleados, servidores y colaboradores se refiere? Pasan de ser simples jefes a casi padres, madres, o cuidadores solo por ser dueños de la empresa empleadora.
Trabajadores sociales, psicólogos, siquiatras, sociólogos entre otros, buscan responsabilizar a los dueños de empresas de los traumas y problemas de sus empleados, (y estoy hablando de quienes los defienden, más que de los propios defendidos). La defensa de los empleados, y de completos desconocidos, ha permeado la ética de quienes defienden los derechos, deberes y tareas de los que desean trabajar con gusto, y obviamente, por su retribución.
Algunas de las gentes, y no todos, pobres de mente que, con sus refranes de mal gusto, dicen y repiten hasta convertirlos en verdad; … “yo no vivo para trabajar yo trabajo para vivir, no es mi problema es tu problema” … Se han tomado la iniciativa y, por demás decir, el atrevimiento de cuestionar el modelo de contratación, poniendo, estos, todas las condiciones habidas y por haber para desarrollar una actividad: el horario, los honorarios, días de descanso, auto permisos, o simplemente pedir el sueldo por adelantado y sale la empresa a deberle o rendirle pleitesía sin aun contratarle. He de decir que hay personas muy honradas y prestas al buen trabajo.
Algunos personajes simplemente llegan con la idea de beneficiarse de la imagen, estatus y economía de la empresa, esto de manera personal sin pensar en el surgimiento, crecimiento y desarrollo tecnológico que quizá pueda potencializar la misma empresa; se jactan y ufanan de méritos, logros y condecoraciones no merecidas sin pensar que talvez haya alguien que de verdad trabaja y merecería ver la empresa sobresalir y maximizar, de buena manera, la productividad de la empresa.
Los que somos jefes o dueños de empresas nos corresponde hacer de cuidadores y, estoy de acuerdo en crear espacios seguros, confortables y con toda la seguridad que corresponda, donde los empleados lleguen a sentirse hasta mejor que en su propia casa o entorno familiar, pero en lo que nunca voy a ceder es en que no se hagan los aportes necesarios por parte de los colaboradores o empleados, con su máximo esfuerzo, responsabilidad, habilidad, crecimiento e ideas para que la empresa trascienda y se posicionen el mercado como una de las mejores del entorno de su mercado. Gente perezosa y vaga no aporta a la sociedad y menos al desarrollo empresarial.
Los entornos laborales han de ser un refugio, un escape, un hogar, un buen lugar para realizar las actividades con el mejor ambiente, con el aporte más importante de sus moradores: la calidad humana, la responsabilidad del deber ser, el compromiso y compañerismo característico de una familia corporativa.
Reconozco que no se escoge la familia, pero si al lado de quien estar y las empresas no deberían ser un campo de batalla sino un espacio de cooperación, sin paternalismos radicales y con ámbitos donde todos aporten.
Cuando todas las responsabilidades recaen sobre los empleadores y los trabajadores no se responsabilizan de nada, ahí morimos todos.
Agosto de 2026



