Cultura
El Rincón de Miguel Ángel
A quienes no nos tocó este trágico acontecimiento, es momento de reflexionar y hacer un alto en el camino para tomar conciencia de lo frágiles que somos frente a un evento catastrófico.

Miguel Ángel Echeverri/Cultura/El Pregonero del Darién
Frente a la adversidad, frente al desastre, la destrucción, la incertidumbre, siempre habrá un espacio donde tenga cabida la esperanza. Una nueva luz, una nueva oportunidad, un nuevo amanecer y florecer han de resurgir en medio del amargo dolor que embarga a miles de compatriotas que lo han perdido todo, sus casas, sus enseres, sus familias, sus amigos.
A quienes no nos tocó este trágico acontecimiento, es momento de reflexionar y hacer un alto en el camino para tomar conciencia de lo frágiles que somos frente a un evento catastrófico. Sin excepción estamos expuestos a vivirlo en el momento menos esperado.




