El alcalde Romero tiene el hacha afilada
Mientras se caen a pedazos la Biblioteca Pública Municipal, la Terminal de Transportes, el Hogar del Adulto Mayor, el alcalde afila el hacha para derribar los árboles del Parque Ortiz.

EDITORIAL: Será muy difícil creerles a las campañas de “Siembra un Árbol”, que son vida, el futuro y no sé cuántos cuentos más nos echan por determinadas fechas, si cuando las plantas crecen y empiezan a florecer llegan los alcaldes con “su progreso y desarrollo del cemento” y hacha en manos los derriban sin ninguna consideración, bajo unos argumentos chimbos y tecnicismos que nadie les entiende.
La Biblioteca Pública Municipal Federico García Lorca, símbolo cultural de Urabá se cae a pedazos, como se cae la Terminal de Transportes, el Hogar del Anciano y la misma Oficina para la Atención a las Víctimas debió ser cerrada antes que se presentara una tragedia (No faltará el sabiondo que diga que esta no le compete al alcalde, pero hay algo que se llama gestión, diligencia) para estas infraestructuras no hay un peso, pero si hay cemento para el barrio Ortiz, para derribar sus árboles.
Para mitigar los fuertes calores en Apartadó, para brindarles un techo a la gran variedad de aves que habitan el sector, el médico Luis Alfonso Ossa, junto a otros viejos tercos y medio locos, amantes de la naturaleza, además de esos líderes cívicos hoy en vía de extinción como los mismos árboles, se dedicaron a reforestar un amplio sector del citado barrio, entornos del Colegio Cooperativo, la ruta del Chispero hacia el barrio El Darién.
Hoy esas plantaciones, al menos las que han sobrevivido a la masacre del hacha que no es nueva, están hermosos florecientes y son la sombra que mitiga el rigor de las altas temperaturas en ese sector.
Recuerdo que hace un poco más de un año, un domingo, por cierto, me llamó extasiado el médico Ossa, esta radiante, con una desbordante alegría, me contó que uno de los guayacanes, que había plantado en el parque del barrio Ortiz, había florecido. En efecto el parque amaneció bajo un tapete de flores amarillas, digno de una postal.
Ahora nos enteramos que todo está “legalizado” para derribar todos los árboles de dicho parque, que ya el contrato está firmado y la afilada hacha del alcalde Romero quien a veces se apoda ambientalista, de acuerdo al interés, tiene todo listo para cometer esta masacre ambiental, este atentado ecológico, porque al parque le llegó el “desarrollo”
No creo que al médico Ossa le sobrevivan ánimos, paciencia y ganas para seguir con su misión filantrópica, con ese altruismo, si él va por un lado sembrando y otros detrás con el hacha derribando.
La Junta de Acción Comunal del barrio Ortiz, alarmada ante esta situación ha presentado a la autoridad ambiental de la región un derecho de petición solicitando amplia información sobre estos hechos, especialmente si han autorizado este arboricidio, a pesar de no estar muy seguros de la efectividad y razonamiento de Corpourabá en asuntos ambientales, especialmente como estos donde trabajan de la manos de los alcaldes a punta de tape tape, ojalá en esta ocasión nos equivoquemos y conozcamos un análisis más serio y profundo antes de descargar el primer hachazo sobre los guayacanes que con tanto esmero plantó el médico Ossa, almenos tuvo la fortuna de ver uno de ellos florecido. Hermoso y ejemplar homenaje de la alcaldía de Apartadó en el mes de la Tierra.
¡Y…No olvide, por el futuro de sus hijos, siembra un árbol ¡






