Publicar es tomar la palabra: Lengua de Río llega a la Fiesta del Libro de Medellín
Pero para Lengua de Río es algo más determinante: un retomar el derecho a ser autor y a existir desde la diversidad y la representatividad de los saberes locales.

Nanny Zuluaga Henao*/Cultural/El Pregonero del Darién
Hay palabras que llegan a los libros después de atravesar muchas puertas. Hay otras que nacen lejos de esas puertas y deciden no esperar a que alguien las abra.
Lengua de Río Plataforma Editorial Comunitaria llega a la 20.ª Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín con esa convicción: publicar también es una manera de ejercer autonomía. Del 11 al 20 de septiembre, en el Jardín Botánico Joaquín Antonio Uribe, Nuestra editorial hará parte de loa expositoras del Salón de Editoriales Independientes y llevará consigo tres libros que hablan de resignificación de la vaquería desde Urabá, interculturalidad y poesía infantil en lenguas indígenas, filosofía de la poesía aplicada a los oficios ancestralmente femeninos y de algo que a veces parece sencillo, pero no lo es: el derecho a contar el mundo desde la propia voz.
En una industria acostumbrada a clasificar los libros antes de leerlos, la auto publicación puede parecer una alternativa. Pero para Lengua de Río es algo más determinante: un retomar el derecho a ser autor y a existir desde la diversidad y la representatividad de los saberes locales.
Nuestra editorial trabaja por una industria de auto publicación libre, digna y colectiva. Nuestra apuesta parte de una idea contundente: la diversidad de voces, saberes, lenguas y géneros no es una concesión cultural, sino un derecho conquistado tras años abrir espacios y recibir portazos en la cara. Por eso nuestros libros no buscan encajar estrictamente en los moldes que ya existen. Buscan abrir espacio para la existencia, circulación y reconocimiento.
Esta decisión adquiere una fuerza extraordinaria cuando tras años de esta construcción espacios para representar nuestra comunidad de autoras autopublicados recibimos por segundo año consecutivo la posibilidad de participar en ferias de renombre como la de Medellín con nuestras tres más recientes publicaciones que se suman como libros a nuestro catálogo, pero como autores a nuestra comunidad que crece con cada una de sus palabras:
El primero de esos libros-territorios se llama Colores que hablan – Kirâ tonoâ bediâ, de Yadira Rosa Vidal Villadiego, una obra que acerca a lectores y lectoras a lengua del pueblo Embera Eyábida y propone un encuentro entre oralidad rural, lengua, imagen y poesía infantil no indígena en versión bilingüe: hispanoamericano-Embera Eyábida. El libro será presentado el sábado 12 de septiembre, a las 7:00 p. m., en el Salón del Libro Infantil y Juvenil. La autora conversará con Jaiver Domicó, traductor, e Isabella Muriel, ilustradora infantil.
Hay algo especialmente valioso en llevar una obra como esta a una feria del libro: es necesario recordar que la literatura infantil también puede ser un lugar donde las lenguas y las memorias de los pueblos aparezcan sin ser convertidas en piezas decorativas. Un libro para niños puede enseñar a mirar de otra manera. Puede hacer que una lengua que muchos desconocen encuentre un lugar en la conversación cotidiana de otros lectores y que un género literario ingrese a otra lengua.
Después llegará Un cuento de vaqueros y otros relatos, de Luis Fernando López Pérez, el domingo 13 de septiembre, a las 3:00 p. m., también en el Salón de Editoriales Independientes. El autor conversará con Alma Floréz.
Aquí el imaginario vaquero se desplaza. Sale de las representaciones conocidas y entra en el paisaje cultural de Urabá, donde lo mítico y lo cotidiano conviven y donde las identidades no caben fácilmente en una sola definición. Fernando López trabaja con ese territorio para construir relatos capaces de mirar el mestizaje ancestral zinuano, paisa, chocoano y cordobés desde la cotidianidad rural que abraza la vaquería del noroccidente colombiano.
Y el domingo 20 de septiembre, a las 4:00 p. m., será el turno de ANANKÉ. Poesía de oficios tradicionales femeninos, de Tatiana Suárez Vásquez, en el Salón de Editoriales Independientes. La autora conversará con Ángela Penagos.
En ANANKÉ, los oficios de las mujeres se convierten en materia poética. El trabajo, el saber transmitido, la repetición de los gestos y aquello que durante generaciones sostuvo comunidades sin ocupar las primeras páginas de los libros encuentra aquí otra forma de existencia. La filosofía de la poesía se extiende hacia la imagen, el sonido y el movimiento, una experiencia inmersiva con recursos audiovisuales incluidos mediante códigos QR. La palabra poética se expande en una propuesta transmedia que explora de los oficios desde de la necesidad primordial.
Tres libros, tres recorridos distintos y una misma pregunta de fondo: ¿quién tiene derecho a narrar una comunidad, un territorio, una lengua o una experiencia?
Lengua de Río responde desde la práctica. Publicar desde lo local, desde lo comunitario y desde las epistemologías propias significa disputar la idea de que solamente algunas voces poseen autoridad para convertirse en libro. Significa reconocer que existen conocimientos que no nacieron en las instituciones culturales, pero que han sostenido la vida durante generaciones.
Por eso la presencia de Lengua de Río en la Fiesta del Libro de Medellín es más que ocupar una mesa o presentar un catálogo. Nuestra participación pone sobre la mesa una discusión mayor sobre la industria editorial colombiana: qué voces circulan, cuáles permanecen en los márgenes y qué ocurre cuando quienes han sido representados por otros empiezan a producir y publicar sus propias representaciones.
La auto publicación, en este contexto, deja de ser únicamente una herramienta para imprimir un libro. Se convierte en una decisión sobre quién controla la historia, cómo se cuenta y desde dónde se construye su sentido.
La palabra tampoco aparece aquí como mercancía neutral. Tiene territorialidad, tiene memoria local compartida, tiene conflicto. Puede preservar una lengua, devolver dignidad a un oficio, desmontar un estereotipo o permitir que una comunidad se reconozca en una página.
En tiempos en que publicar parece cada vez más sencillo y, al mismo tiempo, encontrar un lugar para ser escuchado resulta más difícil, defender la autonomía editorial importa. No porque toda publicación independiente sea automáticamente valiosa, sino porque una cultura verdaderamente diversa necesita múltiples lugares desde los cuales escribir, editar, imaginar y circular.
Lengua de Río llega a Medellín con esa tarea: ampliar el espacio de lo publicable y defender la posibilidad de que las comunidades no sean solamente tema de los libros, sino también autoras de sus propias historias.
La Fiesta del Libro será entonces un punto de encuentro. Allí estarán estos tres libros junto a sus autoras, nuestro bien más preciado, nuestra comunidad de autoras, pero también las preguntas que los sostienen. Estará la lengua que resiste, el pueblo que recuerda, la mujer cuyo oficio merece ser nombrado, el relato que cambia de paisaje y una comunidad editorial que ha decidido no pedir permiso para existir en la página. Porque publicar un libro significa: esta voz existe, esta memoria comunitaria importa, esta historia también nos pertenece. Y, sobre todo, significa ejercer el derecho a tomar la palabra.

*Directora Editorial Lengua de Río/Plataforma Editorial Comunitaria-¡Porque Auto publicar es un Derecho!






