EL PÉNDULO
Colombia espera que los logros del llamado Gobierno del Cambio se mantengan y que el espíritu de inclusión y amor por la patria permanezca como un legado del primer gobierno con alma popular.

Juan Fernando Uribe Duque/Opinión/el Pregonero del Darién
Con más del 99% de las mesas escrutadas, el presidente electo es Abelardo de la Espriella; es un hecho y no se puede negar, tenemos el deber de aceptarlo para que el país asuma los resultados en paz. Lo hecho, hecho está, y la vida como un péndulo, sigue su curso. La sombra de un fraude, si bien existe como en todos los procesos electorales, hasta el momento es más una suposición y el resultado con una ventaja de más de 250.000 votos, es evidente.
Colombia espera que los logros del llamado Gobierno del Cambio se mantengan y que el espíritu de inclusión y amor por la patria permanezca como un legado del primer gobierno con alma popular.
Por eso, esperamos que el dólar permanezca por debajo de los $ 4.000, que la reactivación de la agricultura se mantenga con nuevos índices de producción alimentaria, que el turismo continué llenando los hoteles, que la inversión extranjera con nuevos socios además de Estados Unidos, siga en aumento, que la producción nacional y los saberes aporten su cuota de progreso, que la educación superior gratuita se fortalezca con nueva apertura de cupos y construcción de colegios y universidades, que la inflación siga siendo controlada a menos de un dígito, que el índice de desempleo cada vez sea menor, que la reforma agraria no se detenga devolviéndole al campesino la tierra arrebatada, que la renta básica para los ancianos persista con la dignidad de un logro básico, que los puntos de la reforma pensional refuercen la posibilidad de obtener una pensión digna.
Que el salario mínimo vital conserve su capacidad adquisitiva y no sea recateado cada año asfixiando de nuevo al trabajador, que éste conserve además sus prebendas recuperadas y que la salud deje de ser un negocio de pocos para tener una verdadera cobertura; las obras públicas deben ser priorizadas con un verdadero sentido de servicio hacia las áreas del país más necesitadas, la infancia y la juventud deben seguir siendo objeto de especial cuidado y el método de abordaje del conflicto con las guerrillas narcotraficantes tiene la obligacion de ser manejado con la suficiente inteligencia para no postrar al campesino y evitar por todos los medios, sumir de nuevo al campo en una guerra interminable fracturando irremediablenente al país.
Este péndulo traerá una nueva conciencia nacional y constituirá un interesante material de análisis del comportamiento de un país que ha vivido lleno de avatares un instante de intensa pedagogía política y en donde, como protagonista de primer orden, enfrentó una realidad internacional desde un Sur Global que se ha manifestado en contra de los dueños del mundo y su afán de imponer una rapiña llena de odio, violencia y segregación. La postura política del gobierno que termina y de su líder, muchas veces estrambótico e impredecible, mas no por ello menos inteligente y comprometido con un futuro digno para la humanidad, será inolvidable, y esperamos que no constituyan un retroceso las nuevas realidades políticas que emergen del actual consenso electoral.
Colombia es multicultural y hermosa y por lo tanto merecedora de un buen trato para seguir siendo el Centro del Mundo, Nuestra Patria, el País de la Vida y la Belleza.




