Justicia

Víctimas de Apartadó en busca de la Verdad

Entre hoy y mañana viernes se cumple en Apartadó la audiencia de la JEP en busca de la verdad sobre la masacre de la Resbalosa que sacudió al país hace más de dos décadas.

(Foto principal/ Nélida Guerra-una de las víctimas)

El magistrado Pedro Elías Díaz Romero, les advirtió a los comparecientes que no aportar verdad, volverán a las cárceles a purgar sus condenas, mientras que el capitan del Ejército, Orlando Espinosa, pidió perdón a las víctimas.

Hace 21 años que Nélida Guerra, una de las víctimas de la masacre de La Resbalosa en jurisdicción de San José de Apartadó, en el municipio del mismo nombre, clama justicia y hoy se enfrenta cara a cara con los victimarios, en busca de la verdad.

La Justicia Especial para la Paz (JEP) programó para hoy jueves y mañana viernes la audiencia territorial de aportes a la verdad por la masacre de La Resbalosa ocurrida en Apartadó en el año, 2005. Allí la Fundación Forjando Futuros representa a las víctimas.

En dicha masacre que sacudió el país durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, por la sevicia con la que fueron asesinados cuatro menores y cuatro adultos, hay involucrados militares y paramilitares.

 A la audiencia acuden 10 comparecientes que pertenecieron a la Brigada Diecisiete del Ejército Nacional con sede de en el municipio de Carepa, quienes estuvieron involucrados en estos hechos, de acuerdo con la JEP.

Los hechos:

La masacre fue perpetrada por paramilitares por medio de su bloque Héroes de Tolová, al mando de Diego Fernando Murillo, alias “Don Berna” en connivencia con miembros del Ejército Nacional y atribuida a las extintas FARC, para desviar la investigación.

La matanza ocurrió un 21 de febrero del año 2005 y aparentemente buscaba golpear a la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, señalada por las AUC de tener alianzas con la guerrilla. Los cadáveres de los campesinos fueron hallados en las veredas La Resbalosa y Mulatos.

Por medio de testimonios de paramilitares desmovilizados, se conoció que los asesinos fueron protegidos por integrantes de la Compañía Bolívar del Batallón de Infantería Voltígeros de la citada unidad militar.

Ya el Ejército Nacional, el Ministerio de Defensa y el gobierno nacional aceptaron su responsabilidad y pidieron perdón por la masacre, varios militares fueron condenados y la Corte Interamericana de Derechos Humanos ordenó protección para la Comunidad de Paz.

Entre las víctimas figuran: Luis Eduardo Guerra, su esposa Bellanira Areiza y su hijo Deiner Andrés Guerra, menor, Alfonso Bolívar Tuberquia, Sandra Milena Muñoz Posso, sus hijos, Natalia de cinco años y su bebé Santiago de 18 meses, también fue asesinado, Alejandro Pérez Castaño, que no era de la comunidad y al parecer se enfrentó a los atacantes.

Durante estas audiencias se conoció una nueva víctima, ya que se comprobó que una de las damas asesinadas estaba en gestación, lo que aumenta la crueldad de los hechos y a nueve el numero de personas masacradas.

Magistrado de la Justicia Especial para la Paz, Pedro Elías Díaz Romero

Nélida Guerra:

Nélida Guerra es hermana de Luis Eduardo Guerra y de Deiner Andrés Guerra, menor asesinado con su padre quien hoy y mañana hace presencia en la audiencia programada por la JEP en Apartadó.

Recordó con impotencia como asesinaron a padres y madres, niños inocentes, dijo que han sido veinte años de fortaleza y resiliencia, cree que el acto de esta semana es un principio, para que los hechos ocurridos no queden en la impunidad, para llegar a la verdad, ya tuvo la oportunidad de reunirse con los comparecientes. “Es muy duro no escuchar lo que queríamos escuchar en ese momento, nosotros que conocimos lo que ocurrió, queríamos escuchar de sus propias palabras cuál era el objetivo que tenían, sus planes, sus últimas palabras en su momento de dolor y de angustia, pero aceptan que tuvieron culpabilidad, pero no estuvieron presentes ni actuaron con sus propias manos, entonces a nosotros como víctimas no queda una incógnita ahí porque queremos la verdad” dice la víctima.

Sobre los menores asesinados los comparecientes dicen que eso no debió ocurrir, que no tienen palabras. “tenemos la esperanza que la verdad se de a la luz, hay mucha expectativa, estamos con los magistrados que van a estar más pendientes de la situación, pero se siente mucha angustia” agregó.

La señora Nélida agradeció la forma profesional el acompañamiento de la Fundación Forjando Futuros y como los ha venido representando.

Contundente advertencia del Magistrado

Por su parte Pedro Elías Díaz Romero, magistrado de la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas de la JEP, fue enfático en advertir que, si no existe verdad, los comparecientes pierden los beneficios, vuelven a la cárcel a purgar las penas que ya les impusieron.

Dicha sala hace seguimiento a los diez comparecientes involucrados en violaciones a los derechos humanos en el año 2005, pero tiene un listado 800 militares para llamar en audiencia.

“Los comparecientes al haber ingresado a la JEP y haber obtenido algunos beneficios, porque ellos fueron condenados por la justicia ordinaria por esta masacre, pero al ingresar a la JEP como comparecientes forzosos, deben ante las víctimas de los hechos y ante las víctimas de la sociedad de San José de Apartadó, rendir aportes de verdad plena sobre los hechos. Ellos deber hacer relatos más allá de lo que fue probado en la justicia ordinaria, para completar la verdad que necesitan las víctimas” dijo el magistrado en Apartadó.

“Deben aceptar responsabilidad, teniendo en cuenta que fueron vencidos en su presunción de inocencia en la justicia ordinaria, esto hace parte de un escenario restaurativo. Ellos se comprometieron a ofrecer verdad, dignificar a las víctimas por tan graves hechos, hacer memoria sobre su buen nombre y a garantizar la no repetición”

Volverían a la cárcel

“Si no aportan esa verdad, podrían verse devueltos a la justicia dimanaría, donde tendrían que cumplir las altas penas que les impuso la Corte Suprema de Justicia, volver a las cárceles y cumplir sus sentencias. La verdad reconforta, la verdad repara, es el reconocimiento de quiénes fueron ellas, porqué ocurrieron los hechos y que la sociedad conozca que fue lo que ocurrió y que no se vuelva a repetir” advirtió el togado.

Las víctimas son intervinientes en la audiencia, pueden interrogar a los comparecientes, exponer su situación, de dolor, cómo han vivido el duelo.

Esta sala de Reconocimiento debe llegar a la verdad en la línea de mando, sobre los militares que dieron la orden y los aportes a la verdad de estos comparecientes tiene que ser superior a la que ya fue juzgada por la justicia ordinaria.

Capitán del Ejército

Orlando Espinosa Beltrán, capitán de la Brigada XVII uno de los comparecientes pidió perdón a las víctimas y advirtió que dicha masacre nunca debió ocurrir

“Me dirijo a ustedes con el peso de la memoria, con el respeto profundo que merecen las víctimas y con la responsabilidad moral de unos hechos que jamás debieron ocurrir, este lamentable suceso debe convocarnos a una reflexión profunda, sobre la importancia de preservar la vida como el bien más preciado, sobre la obligación ineludible de actuar con responsabilidad”

Orlando Espinosa Beltrán, capitán de la Brigada XVII

“La masacre de la comunidad de San José no es solo un episodio doloroso, es una herida abierta en la conciencia colectiva del país, en ese territorio donde la comunidad había decidido caminar en paz, se quebrantaron los principios fundamentales la vida, la dignidad y la confianza en las instituciones, traigo dolor, respeto y la necesidad profunda  de decir algo que debió decirse hace mucho tiempo, perdón, perdón por lo que pasó, perdón por el horror, perdón por cada vida que fue arrebatada, de una manera tan injusta y cruel, perdón a toda una comunidad  que creyó en la paz y fue traicionada.

“Siento vergüenza y una profunda responsabilidad, aún a si quiero decirles que lo siento de verdad, no hay una justificación por lo que ocurrió, el dolor no desaparece”

Esa maravillosa comunidad de San José de Apartadó en su decisión de mantenerse de pie en la paz y no responder con odio, que este perdón no es el final, si no un paso necesario para construir algo distinto” concluyó el compareciente en la audiencia que continúa mañana en el municipio de Apartadó.

Wilmar Jaramillo Velásquez

Comunicador Social Periodista. Con más de treinta años de experiencia en medios de comunicación, 25 de ellos en la región de Urabá. Egresado de la Universidad Jorge Tadeo Lozano

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