Campesinos recibieron 555 fincas de la mafia
Fueron recuperadas 109.000 hectáreas que habían estado vinculadas a organizaciones criminales, y que ahora, gracias a la política de Reforma Agraria, están en manos de familias campesinas.
Los predios fueron entregadas al campesinado con el propósito de fortalecer la producción de alimentos, generar ingresos para las comunidades rurales y contribuir a la construcción de paz en los territorios.
Durante el Gobierno del presidente Gustavo Petro fueron recuperadas 109.000 hectáreas que habían estado vinculadas a organizaciones criminales, y que ahora, gracias a la política de Reforma Agraria, están en manos de familias campesinas organizadas en distintas regiones del país.
De acuerdo con la Agencia Nacional de Tierras (ANT), un total de 555 fincas pasó a manos de igual número de organizaciones campesinas en 19 departamentos, con el propósito de fortalecer la producción de alimentos, generar ingresos para las comunidades rurales y contribuir a la construcción de la paz en los territorios.
El director de la ANT, Felipe Harman, aseguró que estos predios no deben regresar a manos de personas relacionadas con actividades criminales y señaló que la divulgación de la información sobre las tierras recuperadas busca garantizar transparencia frente a la ciudadanía.
Registros oficiales de la ANT indican que los bienes recuperados estuvieron vinculados a antiguos jefes del paramilitarismo y del narcotráfico, entre ellos los hermanos Castaño Gil, Salvatore Mancuso, alias ‘Cuco’ Vanoy, alias ‘Macaco’, alias ‘Don Berna’, alias ‘Ernesto Báez’, alias ‘Comandante Barbie’, así como a integrantes del Cartel del Norte del Valle y otros señalados narcotraficantes, entre ellos alias ‘Otoniel’, alias ‘Ñeñe’ Hernández y alias ‘Marquitos’.
La Agencia informó que las 109.000 hectáreas hacen parte de más de 800.000 hectáreas que el Gobierno nacional gestionó para ampliar el acceso a la tierra de miles de familias rurales en Colombia.
Finalmente, la ANT hizo un llamado a la sociedad para proteger la Reforma Agraria y respaldar a las comunidades campesinas que hoy ocupan y trabajan estos predios, con el fin de evitar nuevos episodios de despojo y desplazamiento en el campo colombiano.






