Camino del centenario: Primer viaje de Fidel a Venezuela
El 23 de enero Fidel llegó a Caracas a agradecer el hermano pueblo venezolano la solidaridad brindada durante los largos años de enfrentamiento a las fuerzas de la dictadura de Batista.

Juan Hernández Machado*Opinión/El Pregonero del Darién
Consecuente con sus posiciones latinoamericanistas desde que era estudiante universitario, en cuanto a favorecer la terminación de la dictadura en la República Dominicana y abogar por la independencia de Puerto Rico, el primer viaje del Comandante en Jefe al exterior después del triunfo revolucionario fue a Venezuela.
Este se produjo solo quince días después de haber entrado a la capital cubana, algo que sorprendió a algunos pero no a quienes conocían las raíces de amistad entre ambos pueblos que se fueron forjando desde la participación de venezolanos en nuestra lucha por la independencia en el siglo XIX y el apoyo a nuestra causa en el período de la lucha contra la dictadura de Batista.
El 23 de enero Fidel llegó a Caracas a agradecer el hermano pueblo venezolano la solidaridad brindada durante los largos años de enfrentamiento a las fuerzas de la dictadura de Batista. Además, respondía a una invitación oficial de ese gobierno para participar en los festejos por el primer aniversario del derrocamiento del dictador Marcos Pérez Jiménez.
Durante los cuatro días de estancia los contactos con el pueblo y las autoridades del país fueron nunca antes visto, al extremo que la prensa manifestó que Fidel había tomado Caracas.
Allí, el contralmirante Wolfang Larrazábal, presidente de la Junta Patriótica que asumiera el poder tras la derrota de la dictadura en Venezuela, recibió al líder de la Revolución Cubana junto al pueblo que lanzaba flores al paso de la caravana que encabezaba; muchos lloraron de emoción y hubo momentos durante la visita que el pueblo venezolano lo llevó en hombros.
Uno de los oradores en el acto de bienvenida que se efectuó en el Congreso, manifestó que recibían a un hijo de Venezuela, porque esa cuna de libertadores tenía que premian a quien supo liberar a un hermano país del terror y la opresión.
El Líder Histórico de la Revolución Cubana fue objeto de innumerables reconocimientos, como ser declarado Huésped de Honor de Caracas.
En la Universidad Central, durante un acto multitudinario, tuvo la oportunidad de conocer al poeta chileno Pablo Neruda, quien presentó su obra titulada “Un canto para Bolívar” y allí se produjo un hecho interesante.
El poeta, después de saludarlo le declaró a la prensa “Si algún día se escribe la historia de este poeta, quiero que se diga que una vez vio, habló y estrechó la mano del genuino libertador de Cuba”.
Durante esa visita, el Comandante advirtió a los tiranos que para hacerle daño a Venezuela había que contar con Cuba, al igual que sucedería cuando quisieran hacerle daño a Cuba, que Venezuela estaría lista a ayudarla.
¡Qué previsión!
Cuba y Venezuela siguieron andando juntas y a partir del triunfo de Hugo Chávez Frías, el mejor amigo de Cuba como lo calificara el propio Fidel, en ese hermano país en la década de los 90 del pasado siglo, la amistad se convirtió en hermanamiento indestructible.
Los dos gigantes, nuestro Comandante y “el mejor amigo de Cuba” como él llamara a Chávez, establecieron toda una serie de proyectos y programas que han contribuido a un mayor acercamiento, desarrollo y avance de países de Nuestra América, como soñaron Bolívar y Martí.
A más de 65 años de distancia se puede apreciar que la semilla de amistad sembrada por Fidel aquel enero del 59 se ha convertido en un frondoso caguairán difícil de destruir./Enero de 2026.
*Juan Hernández Machado es contador, planificador y graduado en idioma inglés. Analista político internacional, Premio Nacional de Filatelia 2012 y miembro de la UNEAC. Autor de once libros publicados en Cuba y Colombia, con artículos en medios de varios países. Colaborador del periódico digital El Pregonero del Darién.







