Mujeres dicen NO a la “batalla cultural” de Abelardo
«No hay barrera, cerradura ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente». (Virginia Woolf)

(Foto de portada/Ilustración tomada de Portafolio)
Un grupo 200 mujeres organizadas en diferentes colectivos culturales de Colombia, hicieron público un pronunciamiento en el cual rechazan tajantemente la denominada “batalla cultural” que intenta implementar el nuevo gobierno en el país.
En el documento se refieren expresamente al recorte del presupuesto para el sector cultural y advirtieron que la cultura en crucial para derribar un orden social, citando a Gramsci. Aquí la comunicación completa:
“¿Estamos ante un golpe de Estado cultural? El Gobierno de Abelardo de la Espriella no entregará en 2026 recursos para artistas y gestores culturales en las modalidades de premios y reconocimientos del Programa Nacional de Estímulos. Esta decisión quedó consignada en la Resolución 1887 del 14 de septiembre de 2026, que determinó que no habrá evaluación, designación de ganadores, ni asignación de recursos para esas categorías, ya que no cuenta con el personal técnico especializado ni con la capacidad institucional necesaria para asumir esa fase. Lo anterior es tan sólo una de las cosas que nos están sucediendo como artistas, escritoras, editoras, traductoras, gestoras y cultoras dentro del actual gobierno. Esta decisión afecta de manera directa la calidad de vida de las mujeres que hacemos parte del Sistema, contribuyendo a la pauperización cultural, ya que somos muchas, dentro del sector literario, que logramos un reconocimiento profesional, artístico y económico a través de dichos estímulos.
Después de 27 años, desde que se creó el Ministerio de las Culturas –en su momento también llamado Ministerio de la Paz– parece que al nuevo Gobierno le basta, con simpleza, quitarnos presupuesto, talento humano, capacidad técnica e instrumentos de política pública; así se afectan los recursos, equipos de trabajo, programas culturales. Con estas decisiones estamos ante la desaparición de una política cultural del Estado. Asimismo, se están viendo afectadas las personas trabajadoras, contratistas y de carrera, que venían desarrollando proyectos que atienden a la diversidad y posibilidades de la literatura en muchos campos, no solamente en MinCulturas, también en Instituciones como la Biblioteca Nacional o el Instituto Caro y Cuervo.
Como movimiento Colombia Tiene Escritoras (CTE) queremos alzar nuestra voz de rechazo ya que no queremos dar pasos atrás, en donde se decide quién “merece” -o no- ganar un reconocimiento sin criterios objetivos y bien valorados. El Gobierno de Abelardo plantea una lucha por redefinir ideas como la religión, la soberanía, la naturaleza, la familia, la identidad y los derechos conquistados por la sociedad civil, y a esta “ideología” que quiere imponer la llama “batalla cultural”. Vale decir que De la Espriella hace un muy mal uso del término que fue planteado inicialmente por el filósofo marxista italiano Antonio Gramsci al acuñar conceptos como sentido común o hegemonía. El filósofo comprendió que la cultura es crucial para sostener o derribar un orden social establecido.
En lo que respecta a la “batalla cultural” de Abelardo, como mujeres del ecosistema del libro vemos varios problemas de planteamiento, principalmente en cuanto a la libertad, cuando, en
su nombre, se niega la existencia del otro y su diversidad, o a la soberanía que, de manera arrogante, declara nuevas formas de dependencia del Estado.
Incluso podría pasar con la palabra mujer si borra, tacha o reescribe nuestras logradas conquistas. Se niega nuestra memoria y se tergiversan nuestras acciones como parte de un sistema cultural. Así, el sentido de las palabras libertad, soberanía, mujer, naturaleza, amor, democracia, niña, dios, historia o memoria varía según quién las pronuncia en un gobierno de turno, y que aquello que era para nosotras algo ya acordado, vuelva a ponerse en duda. Los símbolos que nos identifican se ven en vilo, junto a nuestras posibilidades de expresión y creación literaria.
Un tema no menos importante en esta “ideología” es la familia, las mujeres y diversidades sexuales, que plantea la sumisión como orden natural en donde se reivindica la sumisión femenina al hombre como cabeza de hogar, en un país donde el 46,4% de los hogares colombianos están liderados por mujeres.
Un ejemplo revelador es que en el ICBF se reemplace en los documentos oficiales la expresión ‘niños y niñas’ (sustantivos que describen a las personas) por ‘niñez’ (sustantivo que describe una etapa). Como escritoras sabemos que cuando se borran las palabras también se puede borrar la memoria y, con ella, la posibilidad de nombrar violencias particulares contra grupos específicos como los infantes en general, o las niñas, en particular.
Por todo lo anterior, las abajo firmantes, quienes pertenecemos al movimiento Colombia Tiene Escritoras, rechazamos las acciones del actual Gobierno que buscan despojar a la cultura de su capacidad para interpelar y disentir el orden establecido, hasta convertirla en un producto más del mercado o el espectáculo. Decimos NO a la “batalla cultural” de Abelardo y exigimos tener en cuenta nuestros derechos como artistas, creadoras y gestoras, a quienes nos corresponde conservar la autonomía del arte, la academia, el pensamiento crítico y la creación, como asuntos relevantes de nuestro país, en defensa de las escritoras, gestoras, promotoras y creadoras del sistema de arte, cultura y patrimonio”
El original trae los nombres de las 220 muleres firmantes.






