En el barrio Obrero de Apartadó se eleva una moderna capilla
El viacrucis del padre Leonidas Moreno comienza a dar resultados, pero falta mucho camino por recorrer. Para concluir esta obra social y espiritual se necesitan muchas manos amigas.

(Foto principal/El Obispo de Apartadó, Monseñor, Carlos Alberto Correa, ofició en la carpa y compartió con la comunidad)
Ya se cumplió una década de haber sido creada la Parroquia San Juan Pablo II por la Diócesis de Apartadó, pero el viacrucis ha tenido más estaciones de las esperadas, la idea ha sido honrar la memoria de uno de los papas más queridos y carismáticos de la Iglesia Católica, además de prestar servicios espirituales y sociales a una de las comunidades más emblemáticas de Apartadó. El Barrio Obrero.
Monseñor Hugo Alberto Torres Marín le entregó la responsabilidad de construir la parroquia al veterano sacerdote Leonidas Moreno, Vicario de la Diócesis de Apartadó por muchos años y el hombre con más experiencia y conocimiento de estos territorios con casi medio siglo de recorrido por estas tierras.

Así comenzó el viacrucis al que se ha enfrentado el padre Leonidas a quien justamente la experiencia le decía que tenía que comenzar por la parte legal, escrituras del predio, licencias y todos esos embelecos que la burocracia ordena para mantener una planificación acertada del municipio y para garantizar la legalidad de todos los actos.
El primer paso no fue tan traumático ya que el terreno había sido la voluntad de la señora Adiela Correa de Gaviria, donarlo para que el barrio Obrero pudiera tener una parroquia católica donde la feligresía se congregara en condiciones dignas. Los hijos de la dama, cumplieron la palabra y finalmente escrituraron el predio.

Posteriormente vendría el trámite de la ficha catastral, diligencia que tardó cinco años y luego siguieron con la licencia de urbanismo y de construcción. Hoy todos esos pasos fueron realizados al tenor de la ley, todo está al día y la construcción comienza a elevarse ante los ojos de la comunidad que aspira tenerla terminada pronto, prestando todos los servicios proyectados.
La Curva de las Viudas
La Parroquia San Juan Pablo II está ubicada en el Bloque Cinco del barrio Obrero, en inmediaciones de la popular Curva de las Viudas, un sector referente donde la Hermana Carolina Agudelo Arango de Compartir, construyó viviendas para las viudas de la violencia dejadas por el conflicto armado, exactamente en la calle 103 N. 82-04, ocupa un espacioso lugar hoy sembrado de árboles, frutales, huerta y una amplia jardinería.

El primer paso del padre Leonidas fue interactuar con los vecinos, cercar el lote y convencerlos de trabajar en equipo, de cuidarse mutuamente y los resultados son tan evidentes que el primer módulo ya construido permanece gran parte del día y de la noche solo y no se pierde una aguja.
Un proyecto visionario
Fuera del Templo, su Sacristía, Bautisterio, Casa Cural, el proyecto incluye dos auditorios para la formación y capacitación de la comunidad con énfasis en la juventud, además de espacios para encuentros comunitarios e integración entre los pobladores.

También está proyectada la construcción de un edificio de cinco pisos, cada uno con tres aparta estudios, que le garanticen a la parroquia unos ingresos para la atención de sus actividades sociales.
Se trata de un proyecto pensado con tiempo, planificado, donde la improvisación no tiene espacio, todo está calculado incluyendo una barrera natural de árboles que mitiguen el calor del poniente y hagan los espacios más atractivos, ya están sembrados. La parroquia no es construida sobre la calle 103 la cual será ampliada próximamente a doble carril con el fin de evitar el ruido.

Una parroquia que nació en una carpa
La Parroquia San Juan Pablo II, nació en una modesta carpa a la que acudían los fieles muy puntuales a recibir ayuda espiritual y a respaldar al padre Leonidas en la construcción de la obra, han hecho bazares que no solamente aportan unos pesos, si no que unen a los vecinos.
Allí permanecieron durante siete años, hasta su traslado al módulo ya habitable, más no terminado.
El propio Obispo de Apartadó, Monseñor, Carlos Alberto Correa, ofició en la carpa y se integró allí con su comunidad religiosa. Hoy se celebran allí cuatro ceremonias durante la semana:

El jueves a las seis de la tarde: Adoración del Santísimo, Eucaristía y Santo Rosario, el viernes, la misma programación a las siete de la noche, el sábado Catequesis a las cinco de la tarde y el domingo Santa Misa a las ocho de la mañana.
Una manito por favor
Después de diez largos años de trámites y de esfuerzos para hacer realidad este sueño, los recursos faltantes son muchos, por eso el padre Leonidas, el primer párroco y administrador de la parroquia, viene tocando puertas entre la feligresía, las empresas privadas y la misma comunidad para que cada uno de acuerdo con su capacidad, aporte a esta iniciativa que traerá grandes beneficios a las comunidades más necesitadas de Apartadó, no solamente desde la parte espiritual, sino desde las dinámicas sociales de la Iglesia Católica.

En este sentido, ha sido dispuesta la siguiente cuenta bancaria para recibir los aportes, además el padre Leonidas está dispuesto a brindar la información que sea requerida en su número celular: 310 8323874/ Cuenta de ahorros Bancolombia a nombre de la Parroquia San Juan Pablo II: 54900004562.
“Los católicos de Urabá, de Antioquia y de Colombia, se sentirán muy orgullosos de ver terminada esta obra, de verla en funcionamiento apoyando a la juventud y a las comunidades más vulnerables, como un valor agregado a la riqueza y guía espiritual, porque todo esto va de la mano” asegura el primer Párroco, administrador y responsable de la construcción de esta obra, el padre Leonidas Moreno.









