La paz sigue sumando adeptos en Urabá
Más de 70 estudiantes del Politécnico Jaime Isaza Cadavid de Urabá llegaron a San José de León en Mutatá, parar intercambiar opiniones con firmantes de paz y conocer sus proyectos.

(Foto principal/Los estudiantes intercambian opiniones con los excombatientesv de las extintas FARC
La lluvia no pudo detener a los 78 estudiantes y cuatro profesores quienes tenían planeado este sábado dos de mayo visitar el caserío de San José de León en Mutatá, para hablar de paz, de vida, de proyectos y seguir profundizando en acciones que eviten, impidan el retorno de la violencia, en síntesis, avanzar en la Cátedra para la Paz.
En efecto, el Politécnico Jaime Isaza Cadavid, se ha tomado muy en serio el tema de la Cátedra para la Paz en una región como Urabá, históricamente castigada por el conflicto armado.
Contexto
San José de León es un pequeño caserío en jurisdicción del municipio de Mutatá, construido y habitado por firmantes de paz, miembros de las extintas FARC, bajo el liderazgo de Rubén Cano, conocido en esa organización alzada en armas como “Manteco”.

Allí se asentaron y allí se quedaron, tras cruzar el espinoso camino del proceso de paz, tienen cultivos de cacao, maracuyá, plátano, ganado en pequeña escala y numerosos estanques de peces. Trabajan en colectivo, arreglan caminos y abren carreteras, mientras que su cabeza visible, Rubén Cano, sigue asistiendo cada que es citado a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) a responder por los hechos de violencia que le atribuyen cuando estuvo en la guerrilla, todo en el marco del proceso de paz, firmado por ellos y el gobierno de Juan Manuel Santos.
El sábado anterior, tres grupos de estudiantes del Politécnico pertenecientes a las áreas de: Desarrollo Territorial y Construcción de la Paz, Historia Medieval y Cátedra para la Paz, un total de 78 alumnos acompañados de cuatro profesores, bajo una inclemente lluvia y una copiosa neblina, llegaron al lugar para entrar en contacto directo con los excombatientes.

Diálogo directo
Allí no hay escenarios preparados ni preguntas amañadas, los estudiantes tienen la libertad de preguntar lo que consideren, sin temores, ni censuras, los anfitriones se turnan las respuestas y van contestando una a una los interrogantes, la vocera de la JEP, Miladis Córdoba, hizo en esta ocasión de moderadora, mientras que los profesores acompañantes hacían lo pertinente para mantener el orden.
Las preguntas más comunes tienen que ver con las causas por las cuales ingresaron a la guerrilla, el tránsito a la vida civil, el desarrollo de sus proyectos productivos, los incumplimientos del gobierno, la lentitud en la implementación de los acuerdos, si están dispuestos a volver a la guerra, entre otras.
Entre los excombatientes, aparece, “Tito”) o Javier García, un abuelo que ingresó a las FARC por allá en la década de los 70 a quien le dirigen la mayoría de las preguntas junto a Rubén Cano.
La conclusión al día de hoy es que ninguno de ellos volvería a la guerra por ninguna causa y eso de por sí ya es una buena noticia para Urabá, para Colombia.

Los estudiantes cerraron su experiencia con una visita a un proyecto piscícola hoy a media marcha por razones técnicas, errores de origen en la construcción, pero que de poner a funcionar la infraestructura existente, podría llegar a una producción mensual de cuatro toneladas de pescado.
También se conoció que la construcción de la escuela en el caserío sigue muy rezagada y que los problemas de mantenimiento de la carretera persisten, pero ahí están ellos aferrados a su compromiso de paz, mientras que el Politécnico Jaime Isaza Cadavid, sus estudiantes y sus profesores se suman al enorme de ejército de constructores de paz, de aquellos que no desean la violencia en ninguno de los escenarios.


San José de León/Mutatá-mayo 02-2026.






