Uribe Londoño asume precandidatura presidencial tras pacto en el uribismo
Uribe Londoño asume precandidatura del Centro Democrático tras pacto interno y consenso familiar.
25 de agosto de 2025
Miguel Uribe Londoño fue oficializado como precandidato presidencial del Centro Democrático tras el asesinato de su hijo, el senador Miguel Uribe Turbay. La decisión fue producto de una serie de maniobras internas y acuerdos familiares que buscaron mantener la unidad del partido en medio de la coyuntura política que enfrenta el uribismo.
El relevo tras la tragedia
Una reunión decisiva en Rionegro
El 21 de agosto, en Rionegro, Álvaro Uribe Vélez se reunió con Miguel Uribe Londoño para pactar los términos de su ingreso a la contienda electoral. El acuerdo fue claro: competir bajo las mismas condiciones de los otros precandidatos —María Fernanda Cabal, Paloma Valencia, Paola Holguín y Andrés Guerra—.
El asesinato de Uribe Turbay en Bogotá precipitó la decisión. Su figura había logrado tender puentes entre facciones internas del partido, por lo que su ausencia generó un vacío que amenazaba con fracturar la bancada. La designación de su padre buscó preservar la continuidad del proyecto político y enviar un mensaje de cohesión.
El aval familiar y del partido
La familia de Uribe Turbay aprobó de manera unánime que su padre asumiera el relevo. El Centro Democrático, mediante comunicado oficial, ratificó que el movimiento obedecía a “una voluntad compartida de honrar el legado político” del senador asesinado y de impedir disputas internas que pudieran debilitar la colectividad.
Estrategia política y ajustes internos
Negociaciones con los precandidatos
Tras la reunión de Rionegro, el expresidente Uribe y la dirección nacional, encabezada por Gabriel Vallejo, notificaron a los demás aspirantes y abrieron una ronda de conversaciones para evitar choques. El objetivo fue garantizar una competencia equitativa en la consulta interna, prevista para diciembre mediante una encuesta digital realizada por Atlas Intel.
Este mecanismo generó tensiones, ya que varios de los precandidatos deben definir antes de fin de año si continúan en la carrera presidencial o buscan reelección legislativa. Solo María Fernanda Cabal ha expresado que llegará hasta el final en la contienda.
Regreso del equipo de confianza
El aterrizaje de Uribe Londoño estuvo acompañado por el retorno de asesores de su hijo, como Lester Toledo y Édgar Gutiérrez. Su misión es reconstruir una estructura de campaña sólida que transmita continuidad en el proyecto y al mismo tiempo adapte la estrategia al perfil del nuevo precandidato, quien llevaba años distante de la política activa.
Retos y riesgos del nuevo precandidato
Un rol simbólico y de cohesión
Uribe Londoño participará en debates y foros programados, incluyendo aquellos dedicados a temas como la lucha contra la corrupción. Su presencia pretende mostrar que se trata de un relevo consensuado, que fortalece la narrativa de unidad en el uribismo.
Riesgos de legitimidad y competencia interna
Pese al respaldo, la designación no está exenta de desafíos. Analistas advierten que la candidatura de Uribe Londoño enfrenta el reto de conquistar legitimidad electoral en un escenario altamente competitivo, en el que se enfrentará a figuras con mayor trayectoria política reciente. Además, el uribismo busca cohesionarse frente al avance del progresismo, liderado por Iván Cepeda y respaldado por el presidente Gustavo Petro, así como ante la eventual reaparición de Germán Vargas Lleras en el escenario político.
En su primera intervención pública tras ser designado, Uribe Londoño afirmó: “Asesinaron a Miguel, pero jamás podrán asesinar su propósito”, en alusión al legado de su hijo y a la necesidad de continuar la lucha por el poder en 2026.
La incorporación de Uribe Londoño evitó, hasta ahora, divisiones abiertas dentro del Centro Democrático. Las próximas semanas serán decisivas para saber si el consenso alcanzado en la cúpula logra trasladarse a las bases y consolidar un proyecto que enfrenta una de sus pruebas más difíciles.