Recuerdos decembrinos
Quiero que su espíritu se invada de sentimientos, de continuidad, regocijo, conexión, unión y familiaridad.

Estamos en diciembre.
Quiero que se contagie de entusiasmo
de las fiestas decembrinas…
que escuche villancicos
y música navideña
que traslada a un ambiente de familia
y celebración,
buñuelos y natilla,
velitas y el triqui-traque…
alegría contagiosa de novenas
y la espera casi alucinante,
del regalo navideño,
como en los días inocentes
y febriles de la infancia
y los inquietos de adolescentes.
Quiero que su espíritu se invada
de sentimientos de continuidad,
regocijo,
conexión,
unión y familiaridad.
Quiero que la nostalgia natural
de fiestas navideñas,
sea la que produce
el deseo de revivir
y repetir alegrías
de intensas sensaciones…
que despiertan los olores,
colores
y sabores,
de la temporada de diciembre…
que visite imágenes lejanas,
en los más profundos recuerdos…
de flamas vacilantes
de velas encendidas,
y del árbol navideño
con luces titilantes
y adornos multicolores,
pesebres humildes
y fuegos artificiales.
Quiero que escuche…
villancicos, música bailable,
y recree olores irrepetibles…
olor a hojuela,
buñuelo y natilla,
arroz con leche,
sancocho de gallina,
el sabor de los dulces bizarros…
de ñame,
árbol del pan
y el peto con clavo de olor y canela.
Quiero que sean esos recuerdos,
esos viajes mentales,
de retorno al pasado…
los que den sentido,
a rituales familiares y sociales
de esta época del año.
Quiero que recurras,
con curiosidad inagotable,
a ese depósito de emociones positivas…
y evoques momentos alegres
que dan sentido a nuestra vida.
Que se llene de significado
trascendente
y de vida…
el querer percibir un olor,
apreciar un sabor,
volver a oír al papá,
la mamá,
el tío o a la abuela..
que cuentan las mismas historias
que escuchabas con avidez
en la niñez
o la adolescencia,
en la reunión de navidad..
de cada año.
Quiero que recuerdes,
que la navidad y el fin de año…
es tiempo de memoria,
memoria agradable
y de planes de futuro.
Que esté vivo el deseo y la motivación..
para reunirse a rezar la novena,
armar el pesebre
o el árbol de navidad,
escuchar villancicos
o la música bailable de la época,
disfrutar los platos navideños,
y si viajan al campo…
sientan su olor único
y el viento seco decembrino
que nos hace libres.
Heberto Tapias García-Diciembre 24 de 2025
Con cariño, Familia Tapias Galvis ❤️







