Quienes pensamos nos tenemos que mover y… conocer el país
Ya es hora de preparar otra vez las banderas, las danzas y el carnaval, las tertulias y los grupos; la alegría y las flores del cambio de la nueva conciencia colombiana, el renacer a la vida.

Juan Fernando Uribe Duque/Opinión/el Pregonero del Darién
Me preguntarán entonces: ¿No es acaso el acto de pensar ya un movimiento? Sí, pero hay que entrar en accion, y para ello se necesitan elementos y protagonistas eficaces que activen un mecanismo serio y cada vez más consolidado. ¿De qué nos sirve el análisis y sus conclusiones, si no lo ponemos en práctica? Pues de nada, sólo autocomplacencias, muchas veces acompañadas de un sentimiento de angustia y frustración por la falta de operatividad.
Debemos echar mano de un componente pedagógico convincente que arrastre y genere una marejada cada vez más grande de compañeros que aporten más ideas y métodos para su aplicación, creando un cuerpo, una sustancia inquieta, que sea capaz de enfrentar a los diferentes distractores del poder hegemónico que perpetúa viejas componendas en contra del potencial de desarrollo y bienestar.
Ya es hora de preparar otra vez las banderas, las danzas y el carnaval, las tertulias y los grupos; la alegría y las flores del cambio de la nueva conciencia colombiana, el renacer a la vida, la posibilidad de recorrer el país y respirar el aire puro de nuestras montañas, de nuestros ríos y nuestros mares… sin multinacionales que agoten el agua cambiándola por un jardín de desechos tóxicos, o un campamento de rugientes motores tristes…
¡ Conozcamos Colombia ! Ya es hora de enamorarnos de nuestra patria, de sus gentes, del hermoso y diverso «Centro del Mundo»





