Más estudiantes en Colombia sin endeudarse
Con una inversión de $6,8 billones, Gobierno del Cambio ha beneficiado con gratuidad a más de 930 mil estudiantes de educación superior.
Gracias a la política de gratuidad del Gobierno, 347 mil nuevos estudiantes acceden a educación superior sin endeudarse en Colombia.
Con la política de gratuidad para la educación pública en el país, desde 2023 y hasta 2025 se evitó que 347 mil nuevos estudiantes se endeudaran para acceder a sus estudios superiores.
Este esfuerzo impacta al conjunto del sistema: universidades, instituciones técnicas y tecnológicas universitarias (ITTU), Sena y entidades de régimen especial, consolidando condiciones reales para garantizar la educación superior como un derecho.
Avance histórico
El cambio de modelo de financiamiento, orientado a garantizar que las instituciones cuenten con la capacidad para avanzar en la garantía del derecho a la educación superior, ha permitido anunciar que al 2025 se logró aumentar en 347 mil la vinculación de nuevos estudiantes en programas de pregrado en las instituciones oficiales. Este es el aumento más grande de la historia, llegando a regiones donde nunca se había llegado con oferta de calidad.
Para lograr este objetivo, se han asignado $3,1 billones adicionales para el funcionamiento de las IES públicas (en ampliación de cobertura y fortalecimiento de capacidades), beneficiando a universidades e ITTU con más recursos que permanecerán año tras año en su base presupuestal.
También se cambió el modelo de financiación de la política de gratuidad en la matrícula que, para 2026, ya cuenta con $3,2 billones de recursos a la base presupuestal de funcionamiento para beneficiar a más de 950 mil estudiantes de pregrado. Anteriormente, estos recursos se financiaban con recursos de inversión, lo que generaba inestabilidad y dependencia año a año.
Durante los gobiernos anteriores se implementaron programas como Ser Pilo Paga, que, para beneficiar a menos de 40.000 jóvenes, requirió de una inversión de $3,67 billones para cohortes de 5 años, y el programa Generación E- Excelencia, que cubrió a 15 mil estudiantes con una inversión de $1,7 billones. Estos dos programas estaban orientados especialmente a financiar educación privada.
La inversión de estos programas ascendió a $774 mil millones por año, con un costo per cápita de más de $18,3 millones por estudiante. Bajo este modelo, financiar a 347 mil jóvenes –que son los beneficiarios de programas de financiamiento desde la oferta del actual Gobierno– implicaría un gasto anual equivalente a más de $6,35 billones.
Mejor estudiar sin endeudarse
Los programas de financiación desde la demanda de gobiernos anteriores implicaban créditos condonables bajo requisitos muy estrictos. Cada joven que no lograba la condonación del crédito quedaba, al momento de graduarse, con una deuda de más de $91 millones que durante su fase de estudios le generaron más de $37 millones en intereses.
Debido a que no es fácil lograr un empleo que permita pagar cuotas mensuales de cerca de $2 millones, estos jóvenes se veían obligados a refinanciar a tasas de interés que convertían la deuda en más de $400 millones y a un esquema de endeudamiento de más de 15 años.
Cambio de modelo
El modelo de financiación desde la demanda es 5,89 veces más costoso que los modelos de financiamiento desde la oferta. El fortalecimiento de la educación superior desde lo público, propuesta por el Gobierno del Cambio, se convierte en una estrategia que redunda en todo el sistema en su conjunto y garantiza la territorialización, llegando a regiones donde era imposible que jóvenes accedieran a programas de educación superior.






