La encrucijada de Juan Daniel Oviedo
Sin que el Dr. Oviedo sea paciente psiquiátrico ni mucho menos, él se encuentra hoy en un escenario parecido. Si acepta la invitación de Paloma será al costo de renunciar a principios.

La situación post electoral después del domingo 8 de Marzo está llevando a Juan Daniel Oviedo a una encrucijada que se parece a lo que en psiquiatría llamamos Borderline, que es un momento clave en el proceso terapéutico,y es donde está la linea que separa la superación de la enfermedad o contrario sensu, la persistencia del estatu quo de la misma o en el peor de los casos, el empeoramiento del paciente.
Sin que el Dr. Oviedo sea paciente psiquiátrico ni mucho menos, él se encuentra hoy en un escenario parecido. Si acepta la invitación de Paloma será al costo de renunciar a principios, que parecían sólidos e inquebrantables en él, y entonces habrá tirado por la borda todo aquello que le hizo ganar la inmensa opinión favorable que el domingo conquistó y habrá convertido lo que podría ser un camino que lo conduciría a importantes metas, en un tortuoso sendero que seguramente terminaría recorriendo con lentitud por ir cargado con el peso de la dignidad y el respeto que el domingo ganó, pero que al aceptarle a la Paloma su invitación a ser su formula vicepresidencial estaría traspasando esa linea del Borderline, donde más temprano que tarde reaparecería la dignidad reclamando su presencia y quizás sea ya muy tarde para el Dr. Oviedo.





