Israel da pasos serios para conseguir sus objetivos
Debemos esperar para este 2026 que Israel siga ejecutando sus planes secretos para crear nuevas alianzas, dividir a sus enemigos y fortalecer sus mecanismos de agresión y destrucción.

Juan Hernández Machado*Opinión/El Pregonero del Darién
Mientras continúa el genocidio de los palestinos:
El año 2025 ha finalizado y el sufrimiento del pueblo palestino, tanto en la Franja de Gaza, como en Cisjordania y en todos los países donde millones de palestinos han sido desplazados de su tierra ancestral, continúa gracias a las acciones del gobierno sionista del señor Benjamín Netanyahu, amparado, claro está, por el imperial señor presidente de los Estados Unidos de América.
Estas noticias, con mucho ruido y pocas nueces, porque las medidas concretas para poner fin al sufrimiento de los palestinos se mueven a menor velocidad que discursos, condenas y declaraciones contra Israel, dominaron la primera plana de los principales medios en cuanto al Medio Oriente se refiere.
Mientras, el gobierno sionista continuó con sus planes de buscar alianzas ventajosas en el área que le permitan, en un futuro no muy lejano, poder accionar mejor contra quienes no han aceptado la mansedumbre yankee mediante “tratados de paz” y han apoyado decididamente al pueblo palestino en los últimos dos años.
El último paso ha sido el reconocimiento en días pasados de la auto proclamada República de Somalilandia, que abarca la parte noroeste del área anteriormente conocida como el Protectorado Británico en el norte de Somalia, y que en 1991 se separara unilateralmente de Somalia como resultado de la guerra civil imperante en ese país en esos momentos.
Y para muchos, incluyendo varios medios israelíes de prensa, con esta acción se concluyen años de contactos entre el Mossad, agencia de inteligencia de Tel Aviv, con dirigentes de Somalilandia, todo hecho calladamente, sin utilizar canales diplomáticos u otros que pudieran dejar huellas y donde se coordinó inteligencia y medidas de seguridad que posibilitaran el reconocimiento público ahora hecho.
¿Es esto una acción normal en el contexto de las relaciones internacionales?
Al parecer no lo es porque con esta acción Israel se convierte en el primer país en dar ese paso, cuando miembros de la comunidad internacional- de derecha o de izquierda- tuvieron la posibilidad de hacerlo antes y no lo hicieron. Sin embargo, motivos fuertes llevaron a los sionistas a esta decisión.

Al observar un mapa de la región vemos que la misma es muy cercana a Sanáa, capital de la República del Yemen, desde donde los hutíes del movimiento Ansar Allah demostraron una efectiva solidaridad con sus hermanos palestinos desde el inicio de la última etapa del genocidio israelí en su contra en octubre de 2023.
Los hutíes no solo garantizaron un cierre a todas las embarcaciones israelíes o que transportaban medios para Israel por el Mar Rojoy el Estrrecho de Bab el Mandeb, lo que condujo al cierre del puerto de Eilat en el sur de la Palestina ocupada, sino que también accionaron de forma efectiva con sus cohetes y drones contra instalaciones militares sionistas en el propio territorio de Israel.
Rápidamente, el policía imperial estadounidense tomó la iniciativa de enviar sus medios navales para proteger a Israel, en coalición con medios de otros países de la OTAN, pero cuando el señor Trump asumió el poder consideró que era necesario hacer más.
A mediados de marzo de 2025 se inicia la Operación Rough Rider, coordinada por el Comando Central del Ejército estadounidense. Al amparo de esta se hacen cientos de bombardeos a lugares importantes de Yemen, incluyendo el puerto de Ras Isa para destruir el combustible que Estados Unidos planteaba que los hutíes utilizaban en sus operaciones militares.
De pronto, el seis de mayo, el ilustre presidente yankee ordenó el cese de las operaciones y dijo “Los hutíes ya no quieren luchar. Haremos honor a eso y detendremos los ataques”.
Hasta aquí la película se corresponde con el actuar del “hacedor de la paz en el mundo”, pero la verdad era muy diferente. Como ilustramos extensivamente en un trabajo publicado en este mismo sitio en meses anteriores, los hutíes fueron capaces de causarles pérdidas significativas a las fuerzas navales estadounidenses.
Estados Unidos perdió tres aviones de uno de sus portaviones en el área y gastó más de $ 1,500 millones de dólares, tanto en sus bombardeos como en los medios para defenderse de los cohetes y drones de los hutíes, sin alcanzar sus objetivos. Y, lógicamente, silencio de radio, de esas cosas no se habla porque por primera vez un pequeño país, devastado por una guerra imperialista desde el año 2015 pero firme en sus convicciones, se “paró bonito” como dicen nuestros campesinos y derrotó a la flota más poderosa del planeta.
El gobierno sionista de Israel no puede permitir un ejemplo como ese y de ahí el reconocimiento a Somalilandia. Pero sus intenciones no pasan inadvertidas y ya el líder de Ansar Allah, Abdel- Malek Al- Huzi, declaró el días recientes que cualquier presencia militar de Israel en Somalilandia sería considera un objetivo militar para las fuerzas yemenitas.
Muchos países han condenado esa acción de Israel y el tema fue discutido en una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas donde la mayoría de sus miembros alertaron sobre el peligro de dicha acción sionista para toda la región.
Solo Estados Unidos manifestó que Israel tenía el mismo derecho que los demás de establecer relaciones diplomáticas con cualquiera.
Conocerlos, enfrentarlos y derrotarlos es la tarea del mundo verdaderamente libre, unido y no sujeto a mandatos imperialistas porque, como se ha demostrado históricamente, todos los procesos de paz en el área auspiciados por el gobierno estadounidense tienen como objetivo principal proteger a su aliado en la región: el gobierno sionista de Tel Aviv-Enero/2026.
*Juan Hernández Machado es contador, planificador y graduado en idioma inglés. Analista político internacional, Premio Nacional de Filatelia 2012 y miembro de la UNEAC. Autor de once libros publicados en Cuba y Colombia, con artículos en medios de varios países. Colaborador del periódico digital El Pregonero del Darién.






