Opinión

El gobierno de Israel va al asalto final en Gaza

Medios de prensa nacionales recogen el llamado a la “desobediencia civil” que hace el exprimer ministro Ehud Barak, debido a la continuación de la guerra.

Juan Hernández Machado*Opinión/El Pregonero del Darién

Julio del año 2025 ya es historia.

Al inicio del mismo hubo muchas personas confiadas en que se producirían cambios significativos en la situación de Palestina, que se lograría un alto en el genocidio israelita contra ese pueblo, que las conversaciones entre telones  culminarían con un proceso de paz estable, que el agresor sería condenado en el seno de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y, por supuesto, los sionistas y sus seguidores esperaban cumplir el aniquilamiento de ese pueblo hermano que el único delito que ha cometido es querer vivir.

Pero continuó la agresión de las fuerzas de todo un Estado, con el apoyo irrestricto en todos los frentes de su poderoso aliado, los Estados Unidos de América, contra fuerzas organizadas del pueblo agredido que luchan por su existencia. Y terminaba el mes con más de 61mil palestinos muertos desde octubre del 2023 en la Franja de Gaza y más de 200 muertes recientemente en una nueva modalidad de agresión: utilizar el hambre y los alimentos como arma de guerra.

Es decir, el gobierno de Israel controla las entradas y salidas de Gaza, así como los principales centros de distribución de alimentos, mecanismo que funciona con la lentitud que les conviene mientras esperan cientos de grandes camiones cargados con la ayuda que no permiten llegar. Cuando los hambrientos, en lo fundamental niños y personas jóvenes, tratan de buscar su sustento, son tiroteados por las fuerzas de seguridad establecidas. Luego, en sus declaraciones, culpan al movimiento islámico Hamas de hacerlo.

Debido a la gran campaña de propaganda del gobierno de Tel Aviv, aclaremos que, aunque el movimiento islámico Hamas es la principal fuerza defensiva en la Franja de Gaza, junto a ellos combaten las unidades de la Yihad Islámica, del Frente Popular para la Liberación de Palestina, de los Comités de Resistencia Popular y de otras organizaciones palestinas que son conscientes de que mediante conversaciones y concesiones nunca serán libres e independientes.

Es bueno recordar también que el movimiento islámico Hamas gobierna en la Franja de Gaza- claro está, en los lugares no ocupados por Israel en estos casi dos años- porque el 21 de enero de 2006 hubo elecciones generales en ese enclave y ellos obtuvieron 74 escaños (el mínimo para gobernar era 67), cuando Fatah, principal componente de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) solo obtuvo 45.

Pero, bueno, volvamos la reacción del gobierno de Israel luego de los acontecimientos de julio pasado.

Lo primero que no se logró, gracias a la prepotencia del primer ministro israelí y quienes lo apoyan en el gobierno, fue que no fructificaron las conversaciones que se sostenían para lograr el fin del genocidio al pueblo palestino, una paz duradera y sentar las bases para que ese pueblo pudiera recuperarse de los horrores de estos dos años y tener su Estado como se merece.

Netanyahu no acepta un Estado palestino ni tampoco que Hamas quede en posición alguna en la Franja de Gaza.

Claro está, este es un llamado proceso de paz que tiene al gobierno de los Estados Unidos como principal intermediario y facilitador. Mientras esto ocurra,  no se logrará nada en beneficio del pueblo palestino, porque nuestros vecinos del norte son tan responsables del genocidio a ese pueblo como lo es el gobierno de Tel Aviv.

Y decimos esto, con el mayor respeto a quienes no concuerden con nosotros, pero tenemos el derecho a expresar nuestra opinión, que no es un deseo de buena voluntad, sino que está sustentada por la historia de más de 70 años de apoyo estadounidense a todo lo que haga el gobierno de Israel.

Como es lógico, al fracasar las conversaciones, Israel, Estados Unidos y quienes les apoyan condenaron las “posturas irreconciliables de los terroristas de Hamas”, las que utilizaron  como excusa para no ser considerados responsables, pero una buena parte de la población de Israel, los familiares de los rehenes aún en poder del movimiento islámico y muchos exfuncionarios israelitas, civiles y militares, conocedores de lo que está sucediendo en su país, han criticado y condenado al primer ministro por continuar una guerra que solo beneficia a sus fines políticos, mientras que admiten que el prestigio internacional del país como tal se debilita cada día que continúe este estado de cosas.

El gobierno de Bibí Netanyahu no ha logrado sus objetivos militares, que eran: destrucción de Hamas, control total de Gaza y liberación de los rehenes aún en poder del movimiento islámico. Esto no lo dice la propaganda palestina o árabe, sino sus propios funcionarios y lo reportan los propios medios de información hebreos.

El gobierno decidió poner fin a la Operación Carros de Gedeón contra Gaza (dice que, porque alcanzó sus objetivos, mientras que sus críticos dicen que no los alcanzó en lo absoluto), y lo que vino después fueron las declaraciones del primer ministro Netanyahu de que iba a ocupar completamente la Franja de Gaza. Esto, a pesar de la oposición que encuentran en ciertos sectores de los estamentos militares, de la oposición política y de los familiares de los rehenes aún en poder del movimiento islámico Hamas.

El 7 de agosto se discutió en el gabinete israelí estas ideas del primer ministro, que incluyen ocupar nuevas zonas de Gaza en un período de hasta cinco meses, con la participación de hasta cinco divisiones de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), lo que implicaría el desplazamiento al sur de más de un millón de palestinos. Para atenderlos, se promete incrementar los puntos de asistencia alimentaria, que hoy son controlados por la llamada Fundación Humanitaria de Gaza, respaldada por Estados Unidos e Israel, de cuatro a dieciséis.

Los objetivos fundamentales a perseguir con esa medida son desvincular a la población civil del movimiento islámico Hamas, obligar al mismo a entregar a los rehenes y reanudar las conversaciones suspendidas, en las que debe aceptar   las condiciones impuestas por el régimen sionista que son respaldadas por su asociado principal, el gobierno estadounidense.

Varios militares israelitas que ocupan responsabilidades importantes, entre ellos el jefe del Estado Mayor, el teniente general Eyal Zamir, consideraron dicho plan desacertado porque implicaría un largo período de cumplimiento que se iría más allá de los cinco meses estimados por el primer ministro.

Algunos hasta advirtieron que se enfrenta el peligro de entrar en una situación similar al estancamiento que tuvieron las fuerzas estadounidenses en Vietnam, el que finalmente llevó a su derrota en el Sudeste Asiático.

Otro elemento valorado en contra de estas ideas es el costo humano para las FDI que esto tendría, pues han sufrido más de 80 mil efectivos heridos desde que iniciaran las acciones de la última etapa de genocidio en octubre de 2023, de los cuales una tercera parte está afectada de trastornos psicológicos.

Y si vamos a considerar el costo financiero de esta nueva aventura sionista, los mismos órganos hebreos de difusión hablan de una módica suma de mil millones de dólares- una bicoca para quienes tienen los fondos y apoyan a Netanyahu- que provendrían de donaciones originadas en los Estados Unidos.

Finalmente, el plan fue aprobado e incluye el desarme de Hamas, la devolución de todos los rehenes en poder de ese movimiento, la desmilitarización, el control de Gaza por parte de Israel y el posterior establecimiento de una administración civil, en la que, lógicamente, el movimiento islámico Hamas no tendría lugar, ni tampoco la Autoridad Palestina.

Se prevee que todos los gazatíes abandonen la ciudad de Gaza para el próximo siete de octubre y se trasladen a los campamentos centrales, admitiéndose que la operación duraría varios meses e implica el desplazamiento de alrededor de un millón de palestinos.

A pesar de haberla aprobado, el jefe del Estado Mayor de las FDI advirtió que esa operación iba a poner en peligro a los rehenes vivos aún en poder de Hamas y que podría llevar a que se estableciera un gobierno militar israelí en el enclave que tendría que garantizar la supervivencia de dos millones de palestinos, con los costos logísticos que ello conllevaría.

Aspectos del plan fueron también criticados por los ministros de finanzas, Bezalel Smotrich, y de seguridad nacional, Itamar Ben-Gvir, además de varios miembros de la oposición.

Las calles y avenidas del país también tuvieron su actividad respecto a este plan del primer ministro, porque en diferentes lugares desde el mismo día 7 hubo concentraciones y manifestaciones diversas.

Soldados mutilados y con traumas provocados por la guerra en Gaza impusieron un bloqueo en la autopista al sur de la capital, Tel Aviv, exigiendo mejores atenciones.

Los estudiantes de religión, que en gran parte se niegan a cumplir el servicio militar recientemente impuesto a ellos, también se manifestaron en la capital sionista, llegando a apedrear a miembros de las fuerzas policiales y calificarlos de “nazis”.

Por su parte, familiares de los rehenes aún en poder de Hamas se reunieron frente a la sede del gabinete    donde se discutía el plan del primer ministro, reclamando que se priorizada la liberación de sus allegados, los que, sin dudas, corrían un gran riesgo de perecer ante la gran campaña que se prepara.

Medios de prensa nacionales recogen el llamado a la “desobediencia civil” que hace el exprimer ministro Ehud Barak, debido a la continuación de la guerra; este llamado   ha recibido el apoyo del también exprimer ministro israelí Ehud Olmert.

Los palestinos tampoco se quedaron callados. Según informaciones difundidas por el medio Al- Mayadeen, practicamente las principales organizaciones que enfrentan al ocupante sionista en Gaza se manifestaron contra esta decisión, la que califican de nuevo crimen contra la población civil palestina.

Entre las organizaciones que expresaron su firme posición de continuar enfrentando al ocupante a toda costa se encuentran el movimiento islámico Hamas, el movimiento Yihad Islámico, los Comités Palestinos de Resistencia y el Movimiento Muyahidín Palestino, entre otros.

Desde Cisjordania la Autoridad Palestina también se manifestó en contra de este nuevo plan.

¿Por qué tal rechazo al nuevo plan del primer ministro israelita?

Contrario a la propaganda oficial y a pesar de la férrea censura sobre los detalles del genocidio al pueblo palestino y, fundamentalmente, lo que esta cuesta al pueblo de Israel, la realidad se conoce.

Es público que el llamado movimiento Comandantes para la Seguridad de Israel (CIS), envió una carta el pasado fin de semana   a la dirección sionista para que ponga fin a la guerra en Gaza, la que fue firmada por más de 500 jefes, funcionarios, militares y policías, miembros de instituciones armadas y de inteligencia, así como de relaciones exteriores (el Mossad, la Inteligencia Militar, el Estado Mayor).

Todos los firmantes, en su momento, han participado en la preparación de acciones políticas y militares contra el pueblo palestino, conocen la guerra y conocen que lo que ordena publicar el primer ministro Benjamín Netanyahu no se corresponde con la realidad.

Otras señales confirman que los resultados alcanzados por el gobierno israelita no son los anunciados por Bibí Netanyahu y sus seguidores.

Las acciones guerrilleras de las diferentes organizaciones palestinas que defienden la Franja de Gaza ocasionaron 22 muertes en el mes de julio- aunque eufemísticamente el gobierno israelita los califica como asesinados. ¿Quién ha visto que un militar activo en una guerra y que muere como resultado de una acción combativa dentro de un tanque de guerra puede catalogarse como “asesinado”?

Por otra parte, las autoridades de las FDI han reconocido que con el suicidio de, como mínimo, siete soldados en el mes de julio solamente – el nivel de secretividad sobre ese tema es bien alto- luego de participar en las acciones genocidas en Gaza, se alcanza la cifra más alta en un mes hasta el momento.

Según cifras informadas por prensa local atribuidas a   las FDI, 17 militares cometieron suicidio en el año 2023, 21 en el 2024 y en lo que va de este año llegan a 17, esperándose que de no cambiar la situación se superaría la cantidad del año anterior.

Si el tema no fuera importante no hubiera motivado a nueve miembros del Comité de Asuntos Exteriores y Defensa del Knéset a solicitar una reunión de emergencia para analizarlo, mientras criticaban la negativa del ejército a publicar estadísticas actualizadas. Los legisladores plantean que con esa falta de transparencia no se puede proteger a los soldados vulnerables y evitar nuevos casos de suicidios.

 Además de valorar si cambian el no hacer ningún reconocimiento al militar que adopta esa decisión, las fuerzas armadas están investigando   qué nuevos   incentivos a los militares pudieran aplicarse para evitar que se llegue a ese estado de desesperación.

A esto se suma que el propio ejército sionista ha reconocido ya, algo dicho anteriormente por académicos que estudian la situación, que alrededor del 12% de los militares que han participado en acciones de genocidio contra el pueblo palestino están sufriendo de estrés post traumático. Unos 18 mil militares, de los cuales el 35% es por motivos psicológicos, están siendo atendidos por instituciones de salud de los órganos armados, dio a conocer el Departamento de Rehabilitación.

Las FDI han informado que más de mil oficiales de salud mental integran las unidades militares de servicio activo y de reserva, incluyendo las desplegadas en la Franja de Gaza, para dar atención inmediata al personal que así lo necesite.  

Por otra parte, se ha agudizado la falta de personal para reponer a los reservistas que deben ser liberados de sus funciones tras largos meses de servicio, aun sobrepasando lo inicialmente estipulado para ellos.

Tan es así que ya las FDI aprobaron ampliar las misiones del batallón de infantería “Atzmon”,   integrado por reservistas de 50-55 años de edad. Dicho batallón se había comenzado a formar a inicios de esta etapa actual del genocidio contra los palestinos, pero ahora lo están perfeccionando para que sea una fuerza adicional para cumplir misiones de protección fronteriza.

Otro ejemplo de esta falta urgente de personal, que sigue siendo parte del conflicto provocado por el reclutamiento de los estudiantes de religión- o haredíes-, es que ya las FDI informaron haber enviado 54 mil nuevas citaciones a jóvenes de entre 17,5 y 28 años de edad de esa categoría religiosa. Lógicamente, continúan las protestas por parte de los partidos y agrupaciones que los representan y defienden.

Una medida que ha tenido que aceptar el gobierno es la eliminación de la prórroga automática de cuatro meses al servicio obligatorio de las tropas reclutadas al inicio de la última etapa de agresión a Gaza, aunque esto es solo válido para las fuerzas terrestres y no para quienes integran unidades de fuerzas especiales.

Foto/Amnistía Internacional.

Sin embargo, los futuros reclutas que se incorporan ahora tendrán que aceptar un compromiso de extensión de ocho meses en unidades de reconocimiento o doce en unidades de comando, a los 30 meses que es el compromiso inicial cuando se alistan.

El mando israelí admitió que esta política afectará el número de efectivos en las brigadas de infantería durante un año, lo que tratarán de suplir con reservistas.

Y aunque en cifras menores a meses anteriores, que hemos incluido en comentarios previos, continuaron los casos de negativa a regresar a Gaza por integrantes de las unidades élites sionistas; en este caso es la Brigada Nahal. Los cuatro casos dados a conocer en el mes de julio se debatían entre insubordinación clásica o decisión adoptada debido al estres post traumático.

Esto, para no hablar de algo que trascendió a través de la Agencia Judía de Noticias y es que en la base aérea de Palmachim, principal base israelita para los vehículos aéreos no tripulados, la Policía Militar inició una investigación a varios militares sospechosos de sabotear una buena cantidad de esos medios áureos.

Al momento de difundirse la información, no estaba claro si la alteración de los medios había sido producida por negligencia   o por malas intenciones contra el servicio.

Así las cosas, el mes terminó con más de 61 mil palestinos muertos en la Franja de Gaza, gran parte de ellos mujeres y niños que sí se puede decir que fueron asesinados porque eran civiles y no estaban en ningún tipo de misión combativa de la resistencia.

¿Qué esperar en los próximos meses?

Quisiéramos ser muy optimistas, pero valorando la situación en su conjunto la misma se torna muy difícil para el pueblo palestino.

Mientras continuará el genocidio por todas las vías posibles y se ponga en marcha el nuevo plan del primer ministro sionista recién aprobado, el gobierno estadounidense continuará sus contactos con países árabes y otros países para lograr que presionen a Hamas a aceptar las condiciones impuestas por Israel, a la vez que incrementará presiones a la Autoridad Palestina para que acepte sus buenas intenciones en la solución de este conflicto.

Sin tratar de dictar pautas a nadie, se impone, ahora más que nunca, una mayor unidad entre las diferentes organizaciones palestinas que representan a su pueblo.

No es un problema de opinión o de capricho de nadie. Ahí están los más de 70 años de historia en el enfrentamiento de Israel con los palestinos y el rol de los diferentes gobiernos estadounidenses en apoyo a los sionistas.

Utilizando diversas formas, vías y métodos, fueron logrando los llamados acuerdos de paz entre el régimen sionista, sus vecinos árabes y la propia OLP. En todos los casos, sin excepción, el objetivo era fortalecer a Israel y debilitar y dividir a los palestinos. Los recientes ejemplos del Líbano y de Siria- que contra todas las banderas el gobierno de Israel está haciendo lo que quiere, violando cuanto acuerdo haya firmado antes, para conseguir sus intereses y sin oposición ni condena real por parte de nadie- no necesitan más comentarios.

También es importante mantener el nivel de denuncias, condenas y acciones similares en todos los foros posibles…. pero…. debemos darnos cuenta que en el principal- el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas- no se va a lograr nada por la oposición del gobierno yankee para proteger a Netanyahu.

De ahí que la próxima Asamblea General en el mes de septiembre debiera convertirse en un hervidero contra el genocidio que comete Israel y contra su aliado en ese empeño, en estos momentos el gobierno del señor Donald Trump.

Hay que desprenderse de la diplomacia de ONU, de los discursos bonitos, de las sonrisas y palmadas en la espalda porque la vida de más de 61 mil palestinos pesa demasiado para seguir ese juego. Hablar la verdad de forma descarnada y adoptar medidas concretas, aunque las decisiones de la Asamblea no son de obligatorio cumplimiento como las del Consejo de Seguridad, pero que se sienta realmente el rechazo a ambos países por el crimen de lesa humanidad que están cometiendo.

Por último, hay que lograr medidas que sí duelen y que algunos países han adoptado, pero que es necesario aplicarlas con más fuerza y también contra Estados Unidos, que es tan responsable como Israel del genocidio que se comete.

Retiro de embajadores y agregados militares; disminución o rompimiento de relaciones diplomáticas, militares, comerciales y económicas; suspensión de compras y ventas de medios militares; los boicots a productos de Israel que se promueven y llevan a cabo en algunos países europeos; negativa a cargar o descargar buques con mercancía para o desde Israel, y otras que se van apareciendo poco a poco, pero que aún son insuficientes.

Si el señor Trump para cumplir sus intereses personales no duda en imponerle aranceles al mundo entero, amigos y enemigos, ofrecer millones de dólares por un jefe de Estado democráticamente electo en su país, tener listas espurias para calificar de terrorista a quien mejor le convenga, ¿qué le impide al resto de la humanidad reaccionar de forma similar cuando se hace en interés de un pueblo que es el paria del mundo de hoy gracias a las acciones de esos dos grandes adalides de la “libertad”: Estados Unidos de América e Israel ?

*Historiador cubano y Premio Nacional de Filatelia 2012 y miembro de la Unión de Historiadores de Cuba.

Agosto 2025

Wilmar Jaramillo Velásquez

Comunicador Social Periodista. Con más de treinta años de experiencia en medios de comunicación, 25 de ellos en la región de Urabá. Egresado de la Universidad Jorge Tadeo Lozano

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