Día Mundial de la Radio
La década de los 40 marcó la "Época de Oro" con el nacimiento de las grandes cadenas que hoy conocemos. El surgimiento de Caracol Radio, Todelar y RCN transformó el panorama social.
Cada 13 de febrero, el mundo sintoniza una misma frecuencia para celebrar el Día Mundial de la Radio. Esta fecha, proclamada por la UNESCO en 2011, no solo reconoce el poder de las ondas hertzianas para informar y entretener, sino que destaca su rol crucial en la promoción de la paz y el diálogo democrático. En un mundo saturado de pantallas digitales, la radio persiste como el medio más resiliente y humano, capaz de llegar a los rincones donde la Internet aún es un lujo esquivo.
En Colombia, la historia de este medio es un relato de audacia y progreso que comenzó oficialmente en 1929. Bajo el gobierno de Miguel Abadía Méndez, se inauguró la HJN, la primera emisora del Estado. Sin embargo, el verdadero impulso vino de la mano de entusiastas privados y radioaficionados que entendieron que, en un país fragmentado por cordilleras imposibles, la voz era el único puente capaz de unir a la nación de extremo a extremo.
La década de los 40 marcó la «Época de Oro» con el nacimiento de las grandes cadenas que hoy conocemos. El surgimiento de Caracol Radio, Todelar y RCN transformó el panorama social, llevando a las salas de las casas las famosas radionovelas que paralizaban al país. No era solo entretenimiento; era una cultura compartida. Los colombianos aprendieron a soñar, reír y llorar al ritmo de las voces de locutores que se convirtieron en leyendas nacionales.

Un hito es, sin duda, Radio Sutatenza. Fundada por el padre José Joaquín Salcedo en 1947, esta emisora revolucionó la educación rural. A través de las ondas, miles de campesinos aprendieron a leer, escribir y técnicas agrícolas básicas. Fue un ejemplo pionero de «radio educativa» que demostró que un micrófono podía ser una herramienta de transformación social mucho más poderosa que cualquier discurso político.
La radio colombiana también ha sido el cronista oficial de nuestra pasión: el deporte. Desde las gestas de los «escarabajos» en el Tour de Francia hasta los goles de la Selección, los narradores deportivos han pintado con palabras lo que los ojos no podían ver. Esa capacidad de generar imágenes mentales vibrantes es lo que mantiene a la radio como la compañera inseparable de conductores, comerciantes y campesinos que encuentran en ella una voz amiga durante su jornada.
La radio en Colombia ha evolucionado hacia el ecosistema digital sin perder su esencia. El podcast y el streaming han refrescado el formato, pero la inmediatez de la FM y la AM son imbatibles en momentos de crisis o grandes noticias.




