Crece programa Mujer Protegida
Para las mujeres rurales, las afectaciones a sus cultivos no solo representan pérdidas económicas, sino que también pueden comprometer el bienestar de sus familias

(Foto principal/Grupo de mujeres beneficiadas con este proyecto)
El programa Mujer Protegida 2.0 seleccionó a 5.937 mujeres en zonas rurales de 24 departamentos del país, principalmente en los municipios: Planeta Rica, Tierralta y Valencia (Córdoba); San Marcos, Morroa y Coveñas (Sucre); Dibulla (La Guajira); El Paso y Agustín Codazzi (Cesar), entre otros, con el propósito de fortalecer la protección de sus negocios frente a fenómenos naturales. La iniciativa, liderada por el Fondo Mujer Libre Productiva, en alianza con Allianz Colombia y MiCRO, combina seguros paramétricos con espacios de educación financiera para que las participantes conozcan mejor los riesgos climáticos que enfrentan y las herramientas disponibles para proteger sus unidades productivas.
El seguro paramétrico ofrece cobertura durante 12 meses frente a sequías, lluvias excesivas y sismos, de acuerdo con las condiciones establecidas en cada póliza. A diferencia de los seguros tradicionales, esta protección financiera contempla la activación de la cobertura cuando se cumplen determinados parámetros previamente definidos, sin necesidad de presentar una reclamación. En el marco del programa, el costo del seguro es asumido en su totalidad por el Fondo Mujer Libre y Productiva, lo que permite que las beneficiarias accedan al seguro del programa Mujer Productiva 2.0, sin asumir su costo.

La lideresa María González Benítez:
Desde la vereda San Jorge , en el municipio de San Marcos, Sucre, María González Benítez, lideresa de la Asociación de Familias Agropecuarias y Piscicultores del San Jorge, trabaja por la unión y la integración de las mujeres de su comunidad, convencida de que organizarse es fundamental para defender sus derechos, visibilizar sus necesidades y encontrar oportunidades para fortalecer sus proyectos productivos.
Fue a través del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) que conoció Mujer Protegida 2.0, una iniciativa que hoy representa una oportunidad para fortalecer la protección de las unidades productivas de las mujeres agropecuarias de su comunidad frente a riesgos de la naturaleza como sequias, lluvias o terremotos.
“Para nosotras es una bendición poder proteger nuestros negocios”, afirma María. Para las mujeres rurales, las afectaciones a sus cultivos y actividades productivas no solo representan pérdidas económicas, sino que también pueden comprometer el bienestar de sus familias y la estabilidad financiera de sus hogares.




