Socialdemócrata archivos - El Pregonero del Darién https://elpregonerodeldarien.com.co/tag/socialdemocrata/ Periodismo con Responsabilidad Sat, 13 Jun 2026 15:38:39 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.8.5 https://elpregonerodeldarien.com.co/wp-content/uploads/2024/02/cropped-SolPregoneroRecurso-1.png Socialdemócrata archivos - El Pregonero del Darién https://elpregonerodeldarien.com.co/tag/socialdemocrata/ 32 32 228805209 Me la juego por la vida y por Colombia https://elpregonerodeldarien.com.co/me-la-juego-por-la-vida-y-por-colombia/ Sat, 13 Jun 2026 15:38:37 +0000 https://elpregonerodeldarien.com.co/?p=17574 Ramón Elejalde Arbeláez/Opinión/El Pregonero del Darién No pretendo conquistar votantes, y mucho menos incidir en la decisión libérrima de mis lectores, pero quiero explicar públicamente las razones de mi voto el próximo domingo 21 de junio. Acompañaré a Iván Cepeda Castro con mi voto por dos razones fundamentales. En primer lugar, porque defiende y pregona …

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Ramón Elejalde Arbeláez/Opinión/El Pregonero del Darién

No pretendo conquistar votantes, y mucho menos incidir en la decisión libérrima de mis lectores, pero quiero explicar públicamente las razones de mi voto el próximo domingo 21 de junio.

Acompañaré a Iván Cepeda Castro con mi voto por dos razones fundamentales. En primer lugar, porque defiende y pregona postulados propios del Partido Liberal, de tendencia socialdemócrata, y acoge en gran medida la doctrina social de la Iglesia. Ambas corrientes están sustentadas en la protección de los más pobres, de la clase trabajadora, de los campesinos, de las minorías, de los excluidos. Es un defensor de la dignidad humana y de los derechos fundamentales, y un combatiente acérrimo contra las injusticias de todo orden.

Cepeda, como víctima del conflicto armado, entiende como pocos los dolores de Colombia y la necesidad de superar los fenómenos de violencia que nos aquejan. No ha sido comunista ni guerrillero, como malintencionadamente y con fines politiqueros se ha querido hacer creer. Es un demócrata, un hombre respetuoso de la institucionalidad, y lo ha demostrado con creces.

Pero, además, y debo confesarlo con sinceridad, me preocupa profundamente la posibilidad de un triunfo del señor Espriella, por lo que ha venido afirmando durante la campaña, por sus actuaciones anteriores y por todo lo que de él se conoce. Veamos.

Sus posiciones suelen ser contradictorias. Hoy afirma una cosa y mañana sostiene exactamente lo contrario. Es inestable; más parece un showman que un candidato presidencial. Ayer fue ateo; hoy se presenta como un católico convencido y pretende convertir la fe en instrumento de sus propósitos políticos. Ayer anunció que “destriparía” a quienes no pensaran como él; hoy asegura que eso no fue lo que quiso decir. Ayer propuso eliminar setecientos mil empleos del Estado; hoy matiza esa propuesta. Ayer dijo que construiría diez megacárceles para encerrar delincuentes; hoy desde su campaña se envían mensajes sobre una eventual ley de punto final. Ayer afirmó que eliminaría el incremento del salario mínimo; después ha moderado su postura. Ayer anunció el fin de varios subsidios, incluida la ayuda a los ancianos; hoy plantea revisar lo dicho. Ayer habló de suprimir entidades estatales como el Banco Agrario y el ICBF; hoy asegura que eso no es cierto.

Mejor dicho: “ni me subo ni me bajo, ni me quedo aquí tampoco”.

Además de esas incongruencias, se conocen del señor Espriella hechos y antecedentes que, a mi juicio, no lo hacen apto para ocupar la Presidencia de Colombia. Fue defensor, tanto en los estrados judiciales como en la opinión pública, de algunos de los más temidos capos del país, de quienes derivó buena parte de su fortuna. Fue abogado del propietario de DMG, la más grande pirámide financiera que estafó a miles de compatriotas, quien incluso ha manifestado haber sido engañado por su propio abogado.

También es recordado por un episodio de maltrato animal que él mismo relató al humorista Suso durante una entrevista, cuando contó que le había puesto voladores a un gato para ver qué sucedía. Su lema, “Firmes por la patria”, tan atractivo para sus seguidores, pierde fuerza cuando se contrasta con el juramento de lealtad que realizó a los Estados Unidos para obtener la nacionalidad de ese país. No cuestiono la doble nacionalidad; cuestiono las posibles implicaciones de ese compromiso y la incertidumbre que genera sobre cuál patria ocupa realmente el primer lugar en sus lealtades.

Resulta igualmente paradójico que quien promete una persecución implacable contra narcotraficantes y criminales sea precisamente alguien que tuvo entre sus clientes a varios de ellos y cuya fortuna se originó, en buena medida, en esa actividad profesional.

No entiendo la posición de muchos colombianos de bien que prefieren votar en blanco o respaldar a Espriella, cuando tanto de lo que rodea a este personaje genera inquietud y desconfianza.

Voy a citar unas palabras del doctor Rafael Nieto Loaiza, senador electo del Centro Democrático, escritas para el periódico El Colombiano la semana pasada, al referirse al candidato Espriella: “Vulnerable por sus múltiples incoherencias en el discurso y en los hechos, por su prédica de odio, por sus relaciones con criminales, por su desconocimiento de los problemas del país y de sus soluciones, por no tener un solo mérito para ser presidente”.

Amables lectores, esto lo afirma alguien muy cercano al Centro Democrático.

Ojalá los colombianos reflexionen y no entreguen el poder a Espriella. Lo digo por la salud de la patria, por la vida de los colombianos y por la estabilidad de los más pobres.

¡Dios se apiade de nosotros!

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