De La Espriella archivos - El Pregonero del Darién https://elpregonerodeldarien.com.co/tag/de-la-espriella/ Periodismo con Responsabilidad Sun, 12 Jul 2026 10:42:27 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.8.8 https://elpregonerodeldarien.com.co/wp-content/uploads/2024/02/cropped-SolPregoneroRecurso-1.png De La Espriella archivos - El Pregonero del Darién https://elpregonerodeldarien.com.co/tag/de-la-espriella/ 32 32 228805209 El Mossad está escribiendo los libretos https://elpregonerodeldarien.com.co/el-mossad-esta-escribiendo-los-libretos/ Sun, 12 Jul 2026 10:42:24 +0000 https://elpregonerodeldarien.com.co/?p=17871 Luis Alfonso Ossa B./Opinión/El Pregonero del Darién Sin pecar de pesimista, que  los colombianos deberíamos empezar a prepararnos para  cuando  nuestro outsider presidente, tan proclive a  sobreactuarse con los libretos dictados  por los cuestionados modelos  de liderazgo que el  decidió seguir a rajatabla, entre quienes   aparece en la primera línea el psicópata de Milei, el …

La entrada El Mossad está escribiendo los libretos se publicó primero en El Pregonero del Darién.

]]>
Luis Alfonso Ossa B./Opinión/El Pregonero del Darién

Sin pecar de pesimista, que  los colombianos deberíamos empezar a prepararnos para  cuando  nuestro outsider presidente, tan proclive a  sobreactuarse con los libretos dictados  por los cuestionados modelos  de liderazgo que el  decidió seguir a rajatabla, entre quienes   aparece en la primera línea el psicópata de Milei, el mismo cuyo ejemplo hace rato sigue nuestro tigre, razón por la cual  prendemos las alarmas desde ahora para que si  a partir del próximo año el presidente de la Espriella decidiera abolir el desfile conmemorativo de nuestra independencia, como ya lo hizo Milei.

No nos llamemos a engaño!! el libreto que El Mossad le escribe al psicópata del sur, con la venia del otro loco que gobierna los E.U, ya podría estar siendo escrito allá donde el Sionismo diga, creando una versión parecida a la que  ya padece  Argentina, para que el filipichín colombiano sin reato alguno lo siga!!!!

Será entonces que nuestra generación está condenada  a morir sojuzgada por un gobernante  aliado  de una manada se psicópatas que a nombre de la derecha  y guiados por el Mossad se tomaron el poder de los países latinoamericanos ??? Encendemos las alarmas desde ahora porque si a partir del próximo año el presidente de La Espriella decidiera abolir el desfile conmemorativo de nuestra independencia, como ya lo hizo Milei, no nos llamemos a engaño.

https://www.facebook.com/share/v/1KM6DizPgg/?mibextid=wwXIfrCreo.

Periodista lambón

Mientras el nuevo canciller, a quien el periodista califica erróneamente como uno de  de los nunca, olvidando que para haber estado 20 años en cargos de la ONU debió haber tenido que  contar  con el respaldo del estado colombiano, por lo que  contrario sensu a lo que lambonamente el periodista dice, el nuevo canciller es uno más de los de siempre!! Pero lo grave  es lo  que este maestro esconde tras su ampulosa hoja vida, la cual respalda a un verdadero ideólogo y estratega de de las tesis globalistas del Sr. TRUMP, la misma que niega a ultranza la influencia nefasta de los combustibles fósiles en el calentamiento global llevándolo a ser un defensor a ultranza de uso del fracking pasando por encima de la defensa del agua, será indudablemente el estratega que trazará la agenda  para  aumentar la producción de petróleo, de oro y de tierras raras! haciendo caso omiso a supuestos daños ambientales colaterales que dichas atividades  terminarán  desencadenando !!!!!

Como nos da de nervios, como dicen las abuelas, la llegada de este sujeto a la Cancillería! Será quien diseñe la estrategia  antiglobal del Tigre, porque este no sabe de que se habla, y entonces también nos llevará a pedirle perdón a  Netanyahu por haberle retirado nuestra amistad! Además Colombia no volverá a  hablar de genocidio en Gaza. Y algo gravísimo, Colombia sentirá el marchitamiento progresivo de su presencia  en los diversos organismos internacionales.

Nuestro brillante canciller ordenará seguramente en algún momento, inspirado en sus convicciones anti globales, acabar con los programas masivos  de vacunación! Los  burócratas de su estirpe son beligerantes sujetos anti vacunas !!!  

https://vm.tiktok.com/ZSX8xDx7X/ Esta publicación se ha compartido a través de TikTok Lite. Para disfrutar de más publicaciones, descarga TikTok Lite: https://www.tiktok.com/tiktoklite             

Las cortes miran para otro lado

Nos estamos atrasando en eso de defender desde ya que El Tigre  se saltara cuánta norma se le atraviese para hacer lo que a él de la gana y lo hará con la connivencia de unas cortes que ya dan señales de estar dispuestas a mirar para otro lado cuando el Tigre trasgreda las normas!!intestinas de la izquierda colombiana. Terminaron estos anticepedistas  viscerales «disparando» desde la misma orilla del señor de las sombras al que tanto han cuestionado !!

https://www.facebook.com/share/r/1JNxkKs3sM/

La nauseabunda venia del hijo

Y es de los hijos de Galán de quienes estamos esperando no una opinión pues eso sería mucho pedirles, pero si  estamos a la espera de que se pronuncien reivindicando las convicciones de Luis Carlos Galán que fueron las mismas por las que Ledher y su banda ordenaron asesinar a Rodrigo Lara, padre de este sinvergüenza  que será ministro del Interior y más tarde ordenaron matar a Galán!!

Por el respeto que merece Luis Carlos Galán y sus banderas contra el narcotráfico, los colombianos le exigimos a sus hijos que se pronuncien, no hacerlo equivaldría asentir con su silencio el oportunismo inmoral de quien será el Ministro de De La Espriella al alto costo de echarle mierda y tierra a la valentía de un hombre que fue mandado a asesinar por quienes hoy respaldan al presidente electo y con la nauseabunda venia  del hijo de ese héroe nacional que fue la mano derecha de Galán y que terminará  sentado sin vergüenza alguna  en este gobierno espurio  que comienza en pocos días !!

https://www.facebook.com/share/r/15ycTBuj8U7/

Los tirabeques

Cómo hacer para que los tirabeques del príncipe permitan que análisis tan ponderados como el de este periodista le lleguen al amo, resaltando que este periodista no se ha caracterizado por ser  petrista en absoluto, pero escucharlo le permitiría  al nuevo presidente evitar persistir en la  falsa idea de que su triunfo sobre Cepeda fue absoluto, por lo que al tenerlo en cuenta le evitaría  de tal forma al Señor De La Espriella, al desconocer olímpicamente a la oposición, cometer el error de todo dictador de  imponer su poder a sangre y fuego !!

https://www.facebook.com/share/v/18bZiCV2Jx/

Dosis de sensatez

Creo que en momentos de tanta crispación se requiere mas que nunca altas dosis de sensatez como la que hoy invoca la periodista Maria Villamizar. Háganle caso todos  en las dos orillas!!

El empalme entre los dos gobiernos es para recibir cuentas  no para hacer un ajuste de cuentas como si los bandos fueran delincuentes!!

No olviden que los unos y los otros son ciudadanos con dignidad de agentes del Estado!que no negocian nada, solo cruzan cuentas para construir la  gobernabilidad de un nuevo mandato.

Una fiscal indiferente

Que brillante, ponderada y merecida  estrujada  Señora Fiscal General de la Nación!! Su indiferencia para ejercer pronta y eficaz justicia esta dejando el espacio libre para que los ciudadanos ejerzan su propia justicia!!

De manera que suscribimos lo afirmado acá por el abogado del presidente!!

Usted tendrá el juicio de la historia, Señora Fiscal.

https://www.facebook.com/share/v/1Ck5hEe5oP/

Humillante claudicación

Me temo que estamos ad portas de que El Dr. Abelardo de La Espriella termine conduciendo al país a una  humilante claudicación  frente a los E.U. en la cual Colombia terminará de poniendo su soberanía total a cambio de que Trump acepte  colocar en la bandera gringa una estrella mas en nuestro nombre como el nuevo estado adjunto que seremos!!

Ya los colombianos no «lloraremos»  por la camiseta amarilla sino por la  que se ponen los fanáticos gringos!!

Ya Jessurum  debe tener redactado en la Federación el borrador de memorando interno  ordenando reciclar la amarilla y disponiendo del mercadeo pertinente de la nueva camiseta, porque también, como todos los Char,  debe tener ya las rodilleras listas!!

No demorará mucho entonces para que nuestros soldados, ahora firmes por otra patria, terminen convertidos en  carne de cañón en  cuanta guerra declare Trump al rededor del mundo como suele hacerlo!!

 Y como consecuencia de entregarle a los gringos la soberanía,  nuestros soldados terminarán arrodillados ante el imperio como ya lo hace de La Espriella, pero además  jurando fidelidad a la Nueva Patria, la que no pudo ser Patria Milagro, pero a la que  inexorablemente deberán rendirle honores a la  bandera americana que serála sustituta de la tricolor que por centurias nos habían enseñado a honrar y respetar

Será que a  Venezuela la convierten en estado adjunto primero que a Colombia??

Oscuros movimientos

Este Señor en campaña dijo que gobernará desde el territorio!! Pero ahora ya investido de Presidente recuperó algo de sensatez y acaba de decir que hará una presidencia desde la casa, y como en la pandemia los colombianos aprendimos a trabajar en casa, ahora el hará igual evitando así que lo «maten» !! pero también evitando  también darle la cara a los colombianos que reclamarán de manera permanente el cumplimiento de sus promesas a  las comunidades!!

Yo creía que iba a ser más tarde cuando nos enteraríamos del fiasco!! pero no, mire no más que aún sin posicionarse todavía ya comenzó a sacar el culo!!

Cómo será de obscuro lo que este Sr. anda haciendo que gustándole como le gusta la exposición narcisista en los medios, lleva tantos días desaparecido  hasta el punto que  su manada ya  lo extraña !!

De nuevo recordemos que el Outsider le hará  a la clase dirigente, partidos políticos  y al  gran poder económico, el  trabajo sucio, porque las decisiones que determinen la gobernanza serán otros quienes las tomen y a esos edificios no entran sino ellos y el Tigre, cuando  a este estrictamente lo requieran en vivo y en directo!!

La cuota extranjera del gabinete

“Abelardo de la Espriella elige a Omar Bula Escobar como nuevo canciller de Colombia”

«El ministro de Exteriores tendrá una agenda marcada por el alineamiento con Trump y el impulso de relaciones con países como Israel o Ecuador»

Trump logra presencia en gabinete del tigre!!  El Perfil del Nuevo Canciller  es el respaldo innegable  a  la  sesgada visión que encarna  el  modelo multilateral   que predica Trump!!

El canciller parece ser entonces  la cuota que De La Espriella le da al Gran Sheriif del Mundo !!

Petro no hizo caso

Tengo el palpito que en cuatro años habrá  amigos del muy soberbio  De La Espriella recordándole algo parecido a lo que hoy Ospina le encara al compañero Petro por no haberle hecho caso en su momento  !!!

https://www.facebook.com/share/19JNn4Cbjt

Los árboles urbanos no son decoración

Los árboles urbanos no son solo decoración: científicos piden convertirlos en infraestructura obligatoria. Nota recomendada:

https://share.google/AReAIk8fT7Y8G84MM

La entrada El Mossad está escribiendo los libretos se publicó primero en El Pregonero del Darién.

]]>
17871
Me la juego por la vida y por Colombia https://elpregonerodeldarien.com.co/me-la-juego-por-la-vida-y-por-colombia/ Sat, 13 Jun 2026 15:38:37 +0000 https://elpregonerodeldarien.com.co/?p=17574 Ramón Elejalde Arbeláez/Opinión/El Pregonero del Darién No pretendo conquistar votantes, y mucho menos incidir en la decisión libérrima de mis lectores, pero quiero explicar públicamente las razones de mi voto el próximo domingo 21 de junio. Acompañaré a Iván Cepeda Castro con mi voto por dos razones fundamentales. En primer lugar, porque defiende y pregona …

La entrada Me la juego por la vida y por Colombia se publicó primero en El Pregonero del Darién.

]]>
Ramón Elejalde Arbeláez/Opinión/El Pregonero del Darién

No pretendo conquistar votantes, y mucho menos incidir en la decisión libérrima de mis lectores, pero quiero explicar públicamente las razones de mi voto el próximo domingo 21 de junio.

Acompañaré a Iván Cepeda Castro con mi voto por dos razones fundamentales. En primer lugar, porque defiende y pregona postulados propios del Partido Liberal, de tendencia socialdemócrata, y acoge en gran medida la doctrina social de la Iglesia. Ambas corrientes están sustentadas en la protección de los más pobres, de la clase trabajadora, de los campesinos, de las minorías, de los excluidos. Es un defensor de la dignidad humana y de los derechos fundamentales, y un combatiente acérrimo contra las injusticias de todo orden.

Cepeda, como víctima del conflicto armado, entiende como pocos los dolores de Colombia y la necesidad de superar los fenómenos de violencia que nos aquejan. No ha sido comunista ni guerrillero, como malintencionadamente y con fines politiqueros se ha querido hacer creer. Es un demócrata, un hombre respetuoso de la institucionalidad, y lo ha demostrado con creces.

Pero, además, y debo confesarlo con sinceridad, me preocupa profundamente la posibilidad de un triunfo del señor Espriella, por lo que ha venido afirmando durante la campaña, por sus actuaciones anteriores y por todo lo que de él se conoce. Veamos.

Sus posiciones suelen ser contradictorias. Hoy afirma una cosa y mañana sostiene exactamente lo contrario. Es inestable; más parece un showman que un candidato presidencial. Ayer fue ateo; hoy se presenta como un católico convencido y pretende convertir la fe en instrumento de sus propósitos políticos. Ayer anunció que “destriparía” a quienes no pensaran como él; hoy asegura que eso no fue lo que quiso decir. Ayer propuso eliminar setecientos mil empleos del Estado; hoy matiza esa propuesta. Ayer dijo que construiría diez megacárceles para encerrar delincuentes; hoy desde su campaña se envían mensajes sobre una eventual ley de punto final. Ayer afirmó que eliminaría el incremento del salario mínimo; después ha moderado su postura. Ayer anunció el fin de varios subsidios, incluida la ayuda a los ancianos; hoy plantea revisar lo dicho. Ayer habló de suprimir entidades estatales como el Banco Agrario y el ICBF; hoy asegura que eso no es cierto.

Mejor dicho: “ni me subo ni me bajo, ni me quedo aquí tampoco”.

Además de esas incongruencias, se conocen del señor Espriella hechos y antecedentes que, a mi juicio, no lo hacen apto para ocupar la Presidencia de Colombia. Fue defensor, tanto en los estrados judiciales como en la opinión pública, de algunos de los más temidos capos del país, de quienes derivó buena parte de su fortuna. Fue abogado del propietario de DMG, la más grande pirámide financiera que estafó a miles de compatriotas, quien incluso ha manifestado haber sido engañado por su propio abogado.

También es recordado por un episodio de maltrato animal que él mismo relató al humorista Suso durante una entrevista, cuando contó que le había puesto voladores a un gato para ver qué sucedía. Su lema, “Firmes por la patria”, tan atractivo para sus seguidores, pierde fuerza cuando se contrasta con el juramento de lealtad que realizó a los Estados Unidos para obtener la nacionalidad de ese país. No cuestiono la doble nacionalidad; cuestiono las posibles implicaciones de ese compromiso y la incertidumbre que genera sobre cuál patria ocupa realmente el primer lugar en sus lealtades.

Resulta igualmente paradójico que quien promete una persecución implacable contra narcotraficantes y criminales sea precisamente alguien que tuvo entre sus clientes a varios de ellos y cuya fortuna se originó, en buena medida, en esa actividad profesional.

No entiendo la posición de muchos colombianos de bien que prefieren votar en blanco o respaldar a Espriella, cuando tanto de lo que rodea a este personaje genera inquietud y desconfianza.

Voy a citar unas palabras del doctor Rafael Nieto Loaiza, senador electo del Centro Democrático, escritas para el periódico El Colombiano la semana pasada, al referirse al candidato Espriella: “Vulnerable por sus múltiples incoherencias en el discurso y en los hechos, por su prédica de odio, por sus relaciones con criminales, por su desconocimiento de los problemas del país y de sus soluciones, por no tener un solo mérito para ser presidente”.

Amables lectores, esto lo afirma alguien muy cercano al Centro Democrático.

Ojalá los colombianos reflexionen y no entreguen el poder a Espriella. Lo digo por la salud de la patria, por la vida de los colombianos y por la estabilidad de los más pobres.

¡Dios se apiade de nosotros!

La entrada Me la juego por la vida y por Colombia se publicó primero en El Pregonero del Darién.

]]>
17574
Especial: El Outsider, la izquierda y el fin del uribismo https://elpregonerodeldarien.com.co/especial-el-outsider-la-izquierda-y-el-fin-del-uribismo/ Tue, 02 Jun 2026 21:32:25 +0000 https://elpregonerodeldarien.com.co/?p=17436 Análisis de la noticia/Javier Duque Daza*/razónpublica/El Pregonero del Darién La primera vuelta dejó cuatro mensajes claros: el ascenso de un outsider de derecha radical, la consolidación de la izquierda como opción de poder, el debilitamiento del uribismo y una competencia mucho más cerrada de lo previsto. Candidatos, autocandidatos y seudocandidatos Como es habitual en Colombia …

La entrada Especial: El Outsider, la izquierda y el fin del uribismo se publicó primero en El Pregonero del Darién.

]]>
Análisis de la noticia/Javier Duque Daza*/razónpublica/El Pregonero del Darién

La primera vuelta dejó cuatro mensajes claros: el ascenso de un outsider de derecha radical, la consolidación de la izquierda como opción de poder, el debilitamiento del uribismo y una competencia mucho más cerrada de lo previsto.

Candidatos, autocandidatos y seudocandidatos

Como es habitual en Colombia en las elecciones presidenciales del último cuarto de siglo, en estos comicios se repitieron tres tipos de candidaturas: las de partidos que seleccionan sus aspirantes mediante procedimientos internos, las autocandidaturas de políticos con trayectoria en cargos ejecutivos locales, y los seudocandidatos.

Los candidatos partidistas surgieron de los partidos más organizados del país.

—Iván Cepeda Castro (Bogotá, 64 años). Exrepresentante a la Cámara entre 2010 y 2014 y senador durante tres periodos entre 2014 y 2022. Llegó a la candidatura a través de la consulta popular del Pacto Histórico del 26 de octubre de 2025. En ese momento obtuvo 1 540 391 votos (65,1 %), frente a la exministra de Salud Carolina Corcho, que alcanzó 678 962 votos (28,7 %). A Daniel Quintero, quien había desistido, todavía le contabilizaron 145 558 votos (6,1 %). Antes de las elecciones, otros aspirantes renunciaron y se sumaron a su candidatura: Juan Fernando Cristo, Clara López, Gilberto Murillo y Carlos Caicedo. Su fórmula vicepresidencial es la líder indígena Aída Quilcué.

—Paloma Valencia Laserna (Popayán, 40 años). Senadora durante tres periodos entre 2014 y 2026, llegó a la candidatura en dos tiempos: ganó la encuesta del Centro Democrático y posteriormente la consulta interpartidista del 8 de marzo de 2026, en la que obtuvo 3 236 286 votos (45,8 %), frente a Juan Daniel Oviedo, con 1 255 510 votos (17,5 %), y otros siete aspirantes que registraron votaciones marginales: Juan Manuel Galán, Juan Carlos Pinzón, Vicky Dávila, Enrique Peñalosa, Aníbal Gaviria, David Luna y Mauricio Cárdenas. Su fórmula vicepresidencial es Juan Daniel Oviedo.

Hay tres autocandidatos: 

—Claudia López Hernández (Bogotá, 46 años). Senadora entre 2014 y 2018, excandidata vicepresidencial junto a Sergio Fajardo en 2018 y exalcaldesa de Bogotá entre 2020 y 2024, se retiró de la Alianza Verde y se autoproclamó candidata con el respaldo de 1 257 000 firmas. También promovió una consulta a la que solo concurrieron ella (574 670 votos) y el profesor Leonardo Huerta (44 035 votos).

—Sergio Fajardo Valderrama (Medellín, 70 años). Exalcalde de Medellín entre 2005 y 2008, exgobernador de Antioquia entre 2012 y 2015, fórmula vicepresidencial de Antanas Mockus en 2010 y candidato presidencial en 2018 y 2022. Fue autocandidato de su partido Compromiso Ciudadano. Su fórmula vicepresidencial fue Edna Cristina Bonilla.

—Abelardo de la Espriella (Bogotá, 38 años). Abogado sin experiencia en cargos de elección popular. Reunió 1 978 108 firmas y recibió además el respaldo del Movimiento de Salvación Nacional. Su fórmula vicepresidencial es José Manuel Restrepo, exministro de Comercio y de Hacienda.

Los seudocandidatos son quienes se postulan sabiendo que no van a ganar. Persiguen otros propósitos: darse a conocer, proyectarse hacia elecciones locales futuras, negociar apoyos en una eventual segunda vuelta o simplemente emprender una aventura personal. En esta elección fueron Raúl Santiago Botero, Óscar Mauricio Lizcano, Miguel Uribe Londoño, Sondra Macolins, Gustavo Matamoros Camacho y Roy Barreras.

Una elección competitiva y fragmentada

Por primera vez en Colombia obtuvo la mayor votación un autocandidato outsider con posiciones de extrema derecha. Hubo autocandidatos exitosos en el pasado reciente —Álvaro Uribe Vélez en 2002 y 2006, y Juan Manuel Santos en 2010 y 2014—, pero esta combinación resulta inédita.

 Su triunfo fue estrecho frente a Iván Cepeda, candidato partidista del Pacto Histórico, cuyo resultado refleja la consolidación de la izquierda como opción de poder.

Los resultados indican además un realineamiento de los electores. La mayoría relativa fue atraída por la radicalización de la derecha, mientras que otro sector, heterogéneo y agrupado bajo la etiqueta de progresismo, se alineó en sentido contrario. 

El electorado parece estar jubilando a Álvaro Uribe Vélez y envía el mensaje de que ya no basta con el respaldo del expresidente para ganar elecciones. 

También muestra escaso entusiasmo ante el centrismo reiterado de Sergio Fajardo y el estilo estridente de Claudia López. La moderación de sus propuestas no encontró eco.

Los siete seudocandidatos obtuvieron los resultados irrelevantes que se esperaban. Sus nombres parecen más códigos de agentes secretos en una película de espionaje. Sorprende especialmente la caída de Roy Barreras. Pasó de ser un eficiente operador electoral a un candidato marginal.

El voto en blanco fue sorprendentemente bajo. No existen antecedentes recientes de un porcentaje tan reducido. Esto sugiere realineamientos más definidos dentro del electorado. 

La participación alcanzó el 57 %, apenas un punto menos que en 2022, cuando fue del 58 %.

Resultado general de la elección presidencial 2026 Primera vuelta

La geografía del voto

La distribución territorial de los resultados muestra un país dividido en dos grandes bloques electorales, con patrones regionales relativamente definidos.

—Abelardo de la Espriella obtuvo sus mayores fortalezas en la región Andina. Ganó en la totalidad de Huila y Caldas, así como en la mayor parte de Tolima, Quindío, Risaralda, Antioquia, Cundinamarca, Boyacá, Santander y Norte de Santander. También logró mayorías en Caquetá, Guaviare, Meta, Casanare y Arauca. 

En la Costa Caribe obtuvo triunfos más dispersos: un municipio en La Guajira, la mayoría de los municipios del Cesar —aunque no en votos totales—, cerca de la mitad de Magdalena, seis municipios del Atlántico —sin incluir Barranquilla, donde predominó el voto urbano—, la mayor parte del territorio de Bolívar —aunque no Cartagena ni el total departamental— y cuatro municipios de Córdoba. También ganó en la isla de San Andrés.

—Iván Cepeda, por su parte, consolidó una amplia presencia en la región Caribe. Obtuvo mayorías en La Guajira, Magdalena, Cesar, Sucre, Atlántico, Bolívar y Córdoba, con las excepciones ya mencionadas. También dominó en la costa Pacífica: Chocó, Buenaventura, Guapi, Timbiquí, López de Micay, Tumaco, Francisco Pizarro y Mosquera. A ello se suman los departamentos de frontera con alta presencia indígena y baja densidad demográfica: Putumayo, Amazonas, Vaupés y Guainía.

En la región Andina ganó en Nariño —salvo algunos municipios—, en Cauca y en la mayor parte del Valle del Cauca. En los demás departamentos obtuvo triunfos localizados: algunos municipios del Tolima, Quindío, Risaralda, Antioquia, Cundinamarca, Santander, Boyacá y Norte de Santander. También registró apoyos significativos en Bogotá y en varios municipios de los Llanos Orientales y la Amazonia.

Más que una simple división geográfica, los resultados reflejan dos tipos de inserción territorial. De la Espriella fue particularmente fuerte en los departamentos andinos de tradición conservadora y en ciudades intermedias del interior. Cepeda obtuvo mejores resultados en las periferias, en territorios con alta presencia de minorías étnicas y en buena parte de las grandes áreas urbanas. Esta pauta ya había aparecido en elecciones recientes, pero ahora se expresa de forma más marcada.

Un dato especialmente relevante es el resultado de Paloma Valencia. La candidata del Centro Democrático no ganó en ningún departamento. Tampoco logró imponerse en Antioquia ni en Medellín, territorios históricamente asociados con el liderazgo político de Álvaro Uribe Vélez. Se trata de uno de los resultados más significativos de la jornada y de una evidencia adicional del debilitamiento electoral del uribismo como fuerza dominante.

Los mapas muestran, en suma, un país dividido entre una derecha fuerte en gran parte del interior andino y una izquierda competitiva en las costas, las periferias y las grandes ciudades. Esa división territorial ayuda a entender tanto el resultado de la primera vuelta como las dificultades que enfrentarán ambos candidatos en la segunda.

El voto en las ciudades: mitades asimétricas

Suena extraño hablar de mitades asimétricas. Cada candidato ganó en 16 capitales departamentales. Sin embargo, el empate desaparece cuando se suman los votos. 

En conjunto, Iván Cepeda obtuvo 4 550 504 votos en las capitales, frente a 4 679 325 de Abelardo de la Espriella. El dato sugiere que el voto urbano sigue siendo más autónomo y que la izquierda mantiene una capacidad de penetración mayor en las grandes concentraciones de población.

La diferencia aparece con mayor claridad al observar las principales ciudades. Cepeda ganó en Bogotá, Cali, Barranquilla y Cartagena. De la Espriella se impuso en Medellín, Bucaramanga y Cúcuta. 

En las ciudades intermedias también se advierten patrones diferenciados. De la Espriella dominó en el eje cafetero y en ciudades como Ibagué, Villavicencio y Neiva, mientras que Cepeda obtuvo ventajas en Montería, Pasto, Santa Marta, Popayán, Valledupar y Sincelejo.

Estos resultados muestran que la competencia no enfrenta simplemente al campo y la ciudad. Más bien revela distintas formas de urbanización, trayectorias regionales y culturas políticas. Bogotá, Cali y Cartagena se mantienen como bastiones de la izquierda, mientras Medellín y buena parte del interior andino siguen inclinándose hacia opciones de derecha.

De cara a la segunda vuelta surge una pregunta decisiva: concentrada la competencia en solo dos candidatos, ¿cómo se redistribuirán los votos en las grandes y medianas ciudades? La respuesta puede definir la elección. Si la participación aumenta en los principales centros urbanos, Cepeda podría ampliar su ventaja relativa. Si la movilización es mayor en las ciudades intermedias y en el interior andino, De la Espriella tendría una posición más favorable.

Derecha e izquierda: un nuevo alineamiento

Uno de los fenómenos más relevantes de la política colombiana en las dos últimas décadas ha sido la consolidación de alineamientos ideológicos más definidos. 

Durante mucho tiempo muchos dirigentes evitaban identificarse como de derecha. Hoy esa reticencia prácticamente ha desaparecido. La autoubicación ideológica se ha vuelto más explícita y forma parte central de la competencia política.

La elección mostró una diferenciación relativamente clara entre las principales candidaturas: Iván Cepeda representó a la izquierda; Claudia López, a la centroizquierda; Sergio Fajardo, a la centroderecha moderada; Paloma Valencia, a la derecha; y Abelardo de la Espriella ocupó el extremo más radical de ese espectro. 

Más allá de las etiquetas, los programas expresan diferencias importantes sobre el papel del Estado, la autoridad, el manejo de los conflictos, la diversidad, el medio ambiente y la economía.

Según las encuestas de Invamer, la proporción de personas que se identifican con la derecha (37,1 %) es superior a la de quienes se ubican en la izquierda (28,2 %). Sin embargo, la comparación histórica muestra un avance importante de la izquierda y una reducción relativa de la hegemonía que durante décadas tuvo la derecha. 

Este cambio puede estar asociado con transformaciones demográficas, una mayor movilización social, el desgaste de las élites tradicionales y la influencia de procesos semejantes en otros países de América Latina.

También conviene recordar que muchos ciudadanos no votan primordialmente por razones ideológicas. La seguridad, el funcionamiento del sistema de salud, la personalidad de los candidatos, el efecto de las redes sociales, las emociones y las percepciones sobre la situación del país influyen tanto o más que las posiciones doctrinarias.

Desde una perspectiva estrictamente electoral, hay un dato que favorece a De la Espriella. Sumadas las votaciones de la derecha y la extrema derecha, el bloque alcanza 12 001 156 votos, equivalentes al 50,66 %. La izquierda, representada por un solo candidato, obtuvo 9 688 348 votos, es decir, el 40,9 %. 

En política electoral las sumas nunca son automáticas, pero los sectores ideológicamente cercanos suelen tender puentes con mayor facilidad que los distantes. Por ello, la segunda vuelta parece comenzar con una ventaja potencial para De la Espriella, aunque todavía queda por verse cómo se comportarán los votantes de Fajardo, Claudia López y los demás candidatos.

El ascenso de un outsider de ultraderecha

Varios factores ayudan a explicar el éxito de Abelardo de la Espriella en la primera vuelta. Se trata de un autocandidato, outsider, antipartidista y representante de una derecha dura que logró conectar con una parte importante del electorado.

—Primero, su ascenso fue el resultado de conflictos entre las élites políticas de la derecha. Aunque ha manifestado reiteradamente su admiración por Álvaro Uribe Vélez —» hablamos todo el tiempo, nos comentamos los temas»—, decidió no buscar el aval del Centro Democrático ni participar en la consulta interpartidista. Optó por recoger firmas y aceptar el respaldo del Movimiento de Salvación Nacional. En la práctica disputó el mismo electorado de Paloma Valencia y llegó a presentarla como representante de «los mismos de siempre».

La fractura también se manifestó dentro de los partidos tradicionales. Conservadores, liberales, miembros del Partido de la U e incluso sectores del Centro Democrático terminaron divididos entre Valencia, De la Espriella y, en algunos casos, Cepeda. La fórmula vicepresidencial José Manuel Restrepo, el jefe de debate Enrique Gómez y el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, entre otros dirigentes cercanos al uribismo, terminaron alineados con su candidatura.

—Segundo, esa división permitió ampliar una base parlamentaria inicialmente muy reducida. A los pocos congresistas que respaldaban formalmente su campaña se sumaron dirigentes de distintos partidos y movimientos: sectores de Creemos, Colombia Justa Libres, Cambio Radical, el Partido de la U, además de líderes regionales y excongresistas. Hubo también adhesiones silenciosas de dirigentes que prefirieron mantener abiertas varias opciones políticas. Una característica llamativa de la campaña fue que prácticamente ninguna adhesión fue rechazada.

—Tercero, parece haber tenido acogida una propuesta de seguridad inspirada parcialmente en el modelo de Nayib Bukele. La política de Paz Total del gobierno Petro no produjo los resultados esperados y la percepción de inseguridad ha aumentado en diversas regiones y ciudades. En ese contexto, el discurso de mano dura volvió a ganar terreno.

Las propuestas de De la Espriella apuntan en esa dirección: megacárceles, estados de excepción, rechazo a las negociaciones con grupos armados, eliminación de la Jurisdicción Especial para la Paz y fortalecimiento de mecanismos coercitivos del Estado. Como ocurrió con Álvaro Uribe en 2002, la promesa de restablecer el orden mediante la autoridad parece haber encontrado receptividad entre sectores preocupados por la violencia y la criminalidad.

—Cuarto, su discurso neoconservador coincide con las preferencias de una parte de la sociedad colombiana que observa con desconfianza algunos cambios culturales recientes. La defensa de una visión tradicional de la familia, la exaltación del orden, el lenguaje patriótico y la crítica a diversas expresiones del pluralismo político y social le permitieron construir una identidad política fácilmente reconocible.

Muchas de sus propuestas simplifican problemas complejos y presentan soluciones contundentes donde otros ofrecen matices. Pero precisamente esa simplicidad puede haber sido una ventaja en una campaña marcada por emociones fuertes, cansancio ciudadano y desconfianza hacia los partidos tradicionales. La apelación permanente a la patria, la autoridad y los valores tradicionales se convirtió en uno de los ejes de su éxito electoral.

—Quinto, De la Espriella llegó a la elección con una imagen favorable relativamente alta. Según Invamer, entre quienes afirmaban que votarían, su favorabilidad alcanzaba el 42,6 % frente a una desfavorabilidad del 36,0 %. Resulta llamativo que esa cifra coincida casi exactamente con el porcentaje obtenido en las urnas. 

Aunque las encuestas de favorabilidad no predicen directamente el voto, sí sugieren que el candidato ya había consolidado una base importante de apoyo antes de la campaña final.

—Sexto, el rechazo a los partidos tradicionales favoreció su imagen de outsider. Aunque recibió apoyos de numerosos dirigentes políticos, logró mantener una narrativa de independencia frente a las organizaciones partidistas. A ello se sumó el hecho de financiar buena parte de la campaña con recursos propios —o préstamos, según sus declaraciones— y de presentarse como un empresario exitoso ajeno a la política profesional.

Como ocurre con frecuencia en este tipo de liderazgos, las críticas sobre su trayectoria profesional, las denuncias de antiguos clientes o las controversias públicas no parecieron afectar significativamente su respaldo. Para muchos de sus seguidores, esas acusaciones confirmaban precisamente su condición de candidato enfrentado al establecimiento.

—Séptimo, desarrolló la campaña más visible y probablemente la más costosa de todas. 

Hubo una inversión considerable en medios de comunicación, redes sociales, publicidad digital y eventos de gran despliegue logístico. La campaña tuvo además un tono permanente de confrontación, dirigido especialmente contra Iván Cepeda.

A diferencia de otros candidatos, De la Espriella mantuvo una presencia constante en la conversación pública. En una elección marcada por la personalización de la política, la capacidad para dominar la atención de los medios y las redes sociales constituyó una ventaja competitiva significativa.

Las razones del paso de Iván Cepeda a la segunda vuelta

En apenas dos décadas la izquierda partidista pasó de ocupar posiciones marginales a convertirse en una fuerza capaz de disputar con éxito la Presidencia. La votación de Iván Cepeda confirma que ese resultado no fue circunstancial. Diversos factores ayudan a explicar su desempeño.

—Primero, el Pacto Histórico llegó a la elección con una base parlamentaria sólida. Su condición de mayor bancada en el Congreso le proporcionó una plataforma organizativa y electoral importante. 

A ello se sumó el respaldo de congresistas provenientes de distintos partidos y movimientos, incluidos sectores liberales, verdes, conservadores y del Partido de la U, además de organizaciones indígenas y afrocolombianas. En conjunto, cerca de cien congresistas terminaron apoyando su candidatura.

—Segundo, Cepeda contó con el apoyo de organizaciones sociales y sindicales de gran capacidad de movilización. Entre ellas se destacan la CUT, Fecode, Fuerza Ciudadana, el movimiento En Marcha, el Partido del Trabajo de Colombia y otros sectores de izquierda. Esta red organizativa le permitió mantener presencia territorial y capacidad de convocatoria más allá de los partidos políticos.

—Tercero, el perfil personal del candidato resultó funcional para ampliar la base electoral de la izquierda. Aunque proviene de una larga tradición militante y propone dar continuidad a varias de las reformas impulsadas durante el gobierno Petro, lo hace mediante un discurso más moderado y menos confrontacional. Sus intervenciones suelen ser más sobrias y abiertas al diálogo que las del actual presidente.

Esa característica parece haber contribuido a ampliar su atractivo electoral. Según Invamer, entre quienes afirmaban que votarían, Cepeda registraba una favorabilidad del 51,1 % y una desfavorabilidad del 35,6 %, indicadores superiores a los de sus principales competidores.

—Cuarto, la transformación de la amplia y heterogénea coalición que llevó a Gustavo Petro a la Presidencia en 2022 en un solo partido fortaleció la capacidad organizativa de la izquierda. El Pacto Histórico adquirió mayor cohesión, una dirección más estable y una presencia territorial más consistente. Aunque persisten diferencias internas, la organización logró actuar con mayor coordinación que en procesos electorales anteriores.

—Quinto, también movilizó apoyos su compromiso con la búsqueda de la paz mediante acuerdos y negociaciones, aunque introduciendo matices frente a la política de Paz Total del gobierno Petro. Del mismo modo, defendió la continuidad de las reformas sociales impulsadas durante los últimos cuatro años y mantuvo una visión de la economía y de la sociedad que asigna al Estado un papel central.

Su campaña logró conectar con sectores que perciben beneficios directos o indirectos de las políticas sociales promovidas por el actual gobierno: organizaciones indígenas y afrocolombianas, sectores populares urbanos, jóvenes vinculados a la educación pública y grupos históricamente subrepresentados en la política nacional.

—Sexto, el crecimiento del electorado de izquierda o progresista parece haberse consolidado, especialmente en las ciudades. Los resultados en Bogotá, Cali, Barranquilla y Cartagena muestran que una parte importante del voto urbano continúa inclinándose por opciones de izquierda. Lo ocurrido en 2022 no parece haber sido una excepción sino la expresión de una transformación más duradera del sistema político colombiano.

—Séptimo, la candidatura también se benefició del efecto arrastre del gobierno de Gustavo Petro. Contra los pronósticos de muchos de sus opositores, el presidente concluyó su mandato conservando niveles de apoyo relativamente altos.

Más allá de los debates sobre sus resultados, logró instalar en la agenda pública temas como las reformas sociales, la inclusión de sectores históricamente marginados y la ampliación de programas de apoyo dirigidos a poblaciones vulnerables.

Los índices de favorabilidad presidencial aumentaron durante el último año y alcanzaron el 45,8 % en mayo de 2026. Se trata de una cifra significativa para un presidente que gobernó con minorías parlamentarias y enfrentó una oposición intensa durante buena parte de su mandato.

—Octavo, la escogencia de Aída Quilcué como fórmula vicepresidencial pudo haber contribuido a ampliar la coalición electoral. Aunque algunos observadores expresaron dudas sobre la decisión, el mensaje de diversidad e inclusión parece haber fortalecido el vínculo con sectores indígenas y con votantes sensibles a las demandas de representación de grupos históricamente excluidos.

El abrazo del oso y la caída del uribismo

Si el ascenso de De la Espriella constituye una de las novedades de la elección, la otra gran noticia es el debilitamiento del uribismo. Los resultados sugieren que el liderazgo electoral de Álvaro Uribe ya no tiene la capacidad de ordenar a la derecha ni de transferir apoyos de manera automática. Estas habrían sido las causas y síntomas del problema:  

—Primero, las divisiones dentro de la derecha fragmentaron el espacio político que tradicionalmente gravitaba alrededor de Uribe. Ni el expresidente ni el Centro Democrático lograron reunir a los partidos cercanos bajo una misma candidatura. Conservadores, liberales, dirigentes del Partido de la U y sectores de Cambio Radical terminaron repartidos entre distintas opciones. Las direcciones nacionales de varios partidos mostraron una capacidad limitada para disciplinar a congresistas y dirigentes regionales.

—Segundo, durante la campaña se multiplicaron las señales de inconformidad dentro del propio campo uribista. Dirigentes que habían acompañado durante años al expresidente tomaron distancia o manifestaron reservas frente a la candidatura de Paloma Valencia. La campaña fue perdiendo cohesión y comenzó a instalarse una percepción de pesimismo entre sus propios seguidores.

—Tercero, el respaldo de Álvaro Uribe parece haber dejado de ser una ventaja electoral automática. Para un sector importante del electorado, los procesos judiciales, las controversias acumuladas durante años y la persistencia del expresidente como protagonista de la política nacional generan más resistencia que adhesión. Lo que durante dos décadas fue un activo político puede haberse convertido en una carga para quienes buscan ampliar su base electoral.

—Cuarto, la fórmula Paloma Valencia–Juan Daniel Oviedo nunca produjo los resultados que sus promotores esperaban. Lo que inicialmente parecía una combinación capaz de ampliar la base electoral de la centroderecha acabó mostrando diferencias de estilo, lenguaje y visión política. El intento de construir una candidatura más amplia no logró convencer a los votantes.

Además, la consulta interpartidista generó expectativas que no se reflejaron en las urnas. Entre todos los participantes reunieron cerca de seis millones de votos, pero una parte importante de ese electorado terminó migrando hacia Abelardo de la Espriella. La consulta mostró fuerza organizativa, pero no logró consolidar una candidatura competitiva para la elección presidencial.

—Quinto, la coalición apostó por una estrategia basada en la acumulación de figuras públicas y dirigentes conocidos. La hipótesis era que la suma de precandidatos produciría un efecto multiplicador. Los resultados sugieren lo contrario. Varios de esos aspirantes tenían una amplia visibilidad mediática, pero una capacidad electoral muy limitada. La consulta produjo entusiasmo entre los dirigentes, pero no entre los votantes.

—Sexto, el voto retrospectivo jugó en contra del Centro Democrático. El recuerdo del gobierno de Iván Duque sigue siendo desfavorable para amplios sectores del electorado. Sus niveles de aprobación fueron bajos al final del mandato y ni siquiera su propio partido suele reivindicarlo como una referencia política. El expresidente desapareció prácticamente del debate electoral, una situación impensable pocos años atrás.

—Séptimo, buena parte de la campaña se concentró en atacar a Iván Cepeda. Sin embargo, los mensajes más agresivos parecen haber tenido un efecto limitado. Presentarlo como una amenaza extrema o asociarlo permanentemente con grupos armados terminó perdiendo eficacia entre votantes acostumbrados desde hace años a ese tipo de discursos. En lugar de ampliar apoyos, la estrategia pudo reforzar la percepción de una campaña excesivamente negativa.

Mientras llega el segundo tiempo

Estas elecciones fueron inéditas por cuatro razones:

– La primera es el triunfo en primera vuelta de un outsider que se define sin ambigüedades como representante de una derecha radical. 

– La segunda es la consolidación de la izquierda como una opción estable de poder. Lo ocurrido en 2022 no fue un episodio aislado: cuatro años después mantiene capacidad para disputar la Presidencia y movilizar cerca de diez millones de votos.

– La tercera novedad es el debilitamiento del uribismo. Hace apenas unos años resultaba difícil imaginar una elección en la que el respaldo de Álvaro Uribe no fuera decisivo dentro de la derecha. Hoy ese liderazgo parece haber perdido buena parte de su capacidad de ordenar el campo político y transferir apoyos electorales.

– La cuarta es el alto nivel de competencia. Aunque las encuestas señalaban a Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda como los candidatos más opcionados, pocos anticipaban una diferencia tan estrecha entre ambos. La segunda vuelta enfrentará dos proyectos políticos claramente diferenciados y un electorado cada vez más fragmentado.

Por ahora, la principal incógnita no es quién ganó la primera vuelta, sino quién logrará ampliar su coalición en las tres semanas siguientes. La elección entra en su fase decisiva con un outsider fortalecido, una izquierda consolidada y un sistema político que sigue reordenándose ante los ojos de todos.

Javier Duque Daza

* Ph. D. en Ciencia Política y profesor de la Universidad del Valle.

La entrada Especial: El Outsider, la izquierda y el fin del uribismo se publicó primero en El Pregonero del Darién.

]]>
17436
Dirección de Inteligencia desmiente a candidato https://elpregonerodeldarien.com.co/direccion-de-inteligencia-desmiente-a-candidato/ Mon, 11 May 2026 12:07:23 +0000 https://elpregonerodeldarien.com.co/?p=17146 La Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) ha emitido un comunicado público, en los siguientes términos: (Foto principal/René Guarin. Director Dirección Nacional de Inteligencia (DNI)) Ante las recientes declaraciones públicas hechas a través de redes sociales, que señalan la presunta participación de personal vinculado a esta Entidad en planes contra la vida e integridad del señor …

La entrada Dirección de Inteligencia desmiente a candidato se publicó primero en El Pregonero del Darién.

]]>
La Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) ha emitido un comunicado público, en los siguientes términos:

(Foto principal/René Guarin. Director Dirección Nacional de Inteligencia (DNI))

Ante las recientes declaraciones públicas hechas a través de redes sociales, que señalan la presunta participación de personal vinculado a esta Entidad en planes contra la vida e integridad del señor Abelardo de la Espriella, la Dirección Nacional de Inteligencia se permite informar que: 

Rechazamos cualquier señalamiento que pretenda vincular a la institución o a sus servidores públicos con actividades delictivas. La DNI es un organismo de inteligencia de carácter civil, cuya misión principal es producir inteligencia estratégica para la toma de decisiones del alto gobierno frente a amenazas al Estado o que pongan en riesgo a la población. Esta entidad no desarrolla actividades de inteligencia operativa; es un organismo no armado y, por lo tanto, no posee capacidad militar ni táctica. En consecuencia, el personal de la entidad no recibe entrenamiento castrense alguno. 

Asimismo, esta Dirección mantiene una política de cero tolerancias frente a conductas que se aparten del deber oficial, contando para ello con protocolos de inteligencia y contrainteligencia rigurosos que garantizan que el actuar de nuestros servidores, esté alineados exclusivamente con los fines constitucionales del Estado y los Derechos Humanos. 

De igual manera, instamos al señor De la Espriella a que, en ejercicio de su responsabilidad ciudadana, presente de manera inmediata las evidencias que sustenten sus afirmaciones ante la Fiscalía General de la Nación, toda vez que la gravedad de lo expuesto exige un trámite judicial y de investigación. 

Finalmente, advirtió la entidad de Inteligencia, que: “ante estas aseveraciones, la DNI se reserva el derecho de interponer las acciones legales pertinentes para salvaguardar la integridad institucional que se produce en el cumplimiento del principio de legalidad, los Derechos Humanos y la confianza ciudadana”.

La entrada Dirección de Inteligencia desmiente a candidato se publicó primero en El Pregonero del Darién.

]]>
17146
La máscara del discurso moderado https://elpregonerodeldarien.com.co/la-mascara-del-discurso-moderado/ Thu, 02 Apr 2026 16:37:53 +0000 https://elpregonerodeldarien.com.co/?p=16606 Heberto Tapias García*/Opinión/El Pregonero del Darién El peligro del lobo que aprendió a susurrar La campaña presidencial colombiana de 2026 tiene dos figuras de la derecha que merecen una observación cautelosa. Abelardo de la Espriella, durante años identificado como abogado de élites, hoy intenta proyectarse como tribuno popular, mientras Paloma Valencia, reconocida por la firmeza …

La entrada La máscara del discurso moderado se publicó primero en El Pregonero del Darién.

]]>
Heberto Tapias García*/Opinión/El Pregonero del Darién

El peligro del lobo que aprendió a susurrar

La campaña presidencial colombiana de 2026 tiene dos figuras de la derecha que merecen una observación cautelosa. Abelardo de la Espriella, durante años identificado como abogado de élites, hoy intenta proyectarse como tribuno popular, mientras Paloma Valencia, reconocida por la firmeza de su discurso y la rigidez de sus convicciones, ensaya una suavidad que hasta hace poco le era ajena.

El cambio es evidente en el tono, en los gestos y en la forma de acercarse al electorado. Ambos han pulido maneras y adoptado un lenguaje más próximo, menos confrontacional. Pero conviene no dejarse confundir, porque una variación en el discurso rara vez implica una transformación real de aquello que se está dispuesto a hacer.

Lo que estamos viendo no es una conversión sino una  adaptación. Donde antes había dureza frontal, ahora  hay sonrisas medidas y palabras escogidas con  guantes de seda. De repente aparecen preocupados  por la gente que durante años no figuró en sus  prioridades, por los barrios que no recorrían, por  problemas que rara vez ocuparon sus discursos. No es  que hayan descubierto una nueva sensibilidad, es que  entendieron que el país también cambió y que el miedo, por sí solo, ya no alcanza para ganar elecciones.

Entonces lo combinan. Mantienen el mismo fondo, pero lo envuelven en un lenguaje más amable, en  gestos de empatía, en una apariencia de moderación  que inquieta a algunos y confunde a muchos. Hablan de reconciliación sin que medie una autocrítica real. Mencionan la pobreza sin tocar las estructuras que la  producen. Prometen futuro defendiendo un modelo  que lleva décadas arrojando los mismos resultados,  desigualdad persistente, violencia sin resolver y un Estado demasiado cercano a intereses privados.

En esos vacíos es donde vale la pena detenerse. No en lo que dicen hoy, sino en la distancia entre ese discurso y su propia trayectoria. Porque esa grieta no es menor, y tampoco es nueva. Es, más bien, el lugar donde suele esconderse el cálculo político.

Basta mirar hacia atrás para encontrar las mismas posiciones de siempre frente a reformas laborales que buscaban proteger al trabajador informal, frente a la  distribución de la tierra, frente al acceso a la educación pública o frente a políticas de equidad de  género que durante años fueron objeto de desdén o abierta oposición.

Nada de eso ha sido revisado con rigor ni explicado con franqueza. Apenas se ha cubierto con una capa de lenguaje más amable, como si el cambio de tono  alcanzara para diluir el pasado. Es, en el fondo, marketing político en estado puro.

El camuflaje, además, se ha extendido a terrenos más simbólicos. Hoy los vemos invocando la fe, citando textos religiosos, hablando de propósito y de conversión, como si la espiritualidad pudiera ponerse y quitarse según el calendario electoral. En el caso de Abelardo de la Espriella, el contraste es evidente si se recuerda su trayectoria como abogado de figuras del poder, entre ellas David Murcia y Alex Saab. En el de Paloma Valencia, el viraje hacia un discurso incluyente  no ha venido acompañado de una revisión de fondo sobre lo que ha defendido durante años.

La pregunta, entonces, no es retórica, aunque lo parezca. ¿Cuándo ocurrió ese cambio? ¿En qué momento se produjo esa transformación tan conveniente? ¿Antes de que las encuestas mostraran sus límites o después de que los números empezaran a apretar?

Cuando se juntan las piezas, el nuevo lenguaje no encaja. Puede sonar bien para el desprevenido o el incauto, pero pierde consistencia al contrastarlo con las decisiones, las alianzas y las causas que han respaldado. Y en política, cuando el relato no se sostiene frente a los hechos, lo que queda es estrategia, no convicción.

Ahí radica el verdadero riesgo que encarnan esos candidatos. En hacer creer que la forma ha transformado el fondo, en presentar la moderación discursiva como una evolución genuina cuando no pasa de ser una táctica y en construir una cercanía que no tiene raíces. Colombia ya ha visto esa película más de una vez, con distintos protagonistas y desenlaces previsibles, candidatos que prometen renovación y terminan profundizando lo mismo, discursos de seguridad que derivan en abusos, promesas de buen gobierno que acaban en redes de favores y contratos opacos.

La suavización del discurso no es una novedad, es una táctica. Se habla al centro para ganar y se gobierna para los de siempre cuando se alcanza el poder. Y en ese tránsito, quien termina perdiendo es el electorado, que vota por una versión edulcorada de un proyecto que, en lo esencial, no ha cambiado.

No se trata de una discusión entre derecha e izquierda, ni de una disputa ideológica en abstracto. Se trata, más bien, de algo mucho más elemental, la coherencia entre lo que se dice y lo que se ha hecho, y la memoria como referencia obligada, no como como lo que se prefiere olvidar.

Porque si algo enseña la experiencia es que el grito, al menos, advierte. El susurro, en cambio, desactiva las alarmas mientras avanza. Y ese es, quizás, el cambio  más delicado de todos.

Por eso conviene mirar menos el tono y más las huellas. Revisar trayectorias, entender quiénes rodean a cada candidato, quién financia sus campañas, qué  intereses los sostienen. La política no cambia por lo que se declara en campaña, cambia por las decisiones que se toman cuando se tiene el poder.

El Estado no es un trofeo de campaña ni una palanca al servicio de intereses privados. Es el patrimonio común de todos los colombianos, una herramienta con la que la sociedad se protege, distribuye oportunidades y corrige injusticias históricas. Entregarlo a quienes han concentrado el poder, seducidos por un discurso repentinamente amable, no solo resulta costoso, sino que implica un retroceso en  el proyecto de cambio.

Al final, la tarea del elector es menos emocional de lo que parece y bastante más exigente de lo que se quisiera. No basta con escuchar, hay que contrastar. No basta con creer, hay que verificar. No basta con mirar el presente, hay que ponerlo frente al pasado.

El lobo puede aprender a susurrar, a sonreír, incluso a rezar frente a las cámaras. Puede perfeccionar el disfraz hasta volverlo casi convincente. Pero hay algo que no cambia, las huellas. Y en política, como en la vida, es en esas huellas donde, tarde o temprano, termina apareciendo la verdad.

*Académico-Analista/ Profesor de Ingeniería Química de la UdeA.

La entrada La máscara del discurso moderado se publicó primero en El Pregonero del Darién.

]]>
16606